miércoles, 28 de noviembre de 2018

Pedro.

Una de las sensaciones más extremas de mi vida.
Un día que me voy a acordar para toda la vida 
desde que empezó, desde las primeras palabras hasta la forma en la que termine.

No estoy ordenada para escribir, porque hoy descubrí una sensación.
28 años el 28 de noviembre, descubrí una sensación.
Sos la emoción más grande que he sentido. 
Me emocioné, me asusté, me alegré,
 me entristecí por pensar que el mundo te puede lastimar.

Solamente recordar la primera vez que te vi
 hace que se me llenen los ojos de lágrimas en menos de un segundo.
Solamente ver tu carita y saber que sos un para siempre.

Sos un para siempre al que quiero proteger más que a mi vida.
Sos un para siempre que quiero impulsar a no parar nunca más.

Sos un para siempre al que desde hoy, vivo para mostrarle el mundo.
Lo chiquito, lo grande, lo mundano y lo ideal.
Lo que lastima, lo que duele, lo que averguenza, lo que hace feliz.

Quiero enseñarte de lealtad, de valores, de música, de amigos.
Quiero comulgarte con verdad y con amor.
Quiero contagiarte pasión para cada paso que des en tu vida.

Quiero que entiendas al miedo para que no salgas corriendo,
y así jamás te sientas solo.
Quiero acompañarte a que conozcas el respeto 
y acompañarte lejos del dolor.
Quiero que cuentes con mis brazos cada vez que creas que no tenés donde ir.

Te imaginé de mil maneras pero nunca tan perfecto.
Quiero contarte cada uno de los días que te recuerde.
Quiero verte crecer, muero por mirarte pensar.

Quiero que elijas todo lo que te haga feliz.
Quiero que corras como un niño todo lo que te haga falta.
Quiero que no te queden pendientes por romper, por subir, por trepar.

Quiero que tengas un límite invisible,
que entiendas que el amor salva, siempre salva.
Que dar abrazos es un regalo y que las palabras valen más que una mirada.

Sos hoy, mi eternidad.
Sos hoy, la prioridad.
Tus ojos, son mis ojos 
Y mis manos son tus brazos. 

Cuando me necesites, cuando me extrañes, cuando me pienses...
Siempre voy a estar pensando en vos.

Yo.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Todas mis almas

Me decía una buena compañera de alma, que pronto pasarían esos días de amargura.
Así fue. Pasó la amargura como nunca esperé.
Entre todas mis formas, algunas se apagaron y otras se prendieron.

No entiendo muy bien donde se esconden las que se van,
no encontré jamás el lugar donde se guardan refugiadas.
A veces se portan como ciclos cambiantes que vuelven en la misma estación.
Hay días que pienso que es por clima, pero en el fondo se que es por la luna.

Cada una de mis almas viene, ama, siente, elige una comida y se va.
Cada una de mis almas tiene un cantante favorito.
Cada una de mis almas duerme, baila, sufre pesadillas o sueña que se va.

Las respeto, las extraño cuando no están y a veces ruego con fuerzas que desaparezcan.
La que más me gusta es la rebelde, la que manifiesta y no tiembla. 
La que menos quiero es la melancólica que tiembla y llora porque sí.

Una de ellas es inteligente, audaz, viva y creativa. Me encanta esa, siempre tiene un brillo especial.
Otra es de izquierda, no se arregla y rompe lazos que no le interesa mantener. 
Es la misma que vive trascendiendo rodeada en soledad pero llena en convicción.
La más tierna es la sensible, que escucha un pájaro y se acuerda de su abuela, que agarra de las manos pero con los ojos. Sí, es la que más sufre, esa que tiene el corazón trizado.
Después está la poeta, valiente, sexual y segura en su andar. El pelo suelto, las manos como parla y los labios... los labios.

A algunas se le acercan más, a otras ni las miran.
Algunas miran a los ojos, otras no quieren ni saludar.
Todas y cada una de mis almas fueron, son y serán lo que mi historia va formando.
Me es inevitable admitir que lo que más las determina es el dolor, pero lo que les da el brillo, la voz y esa cosa tan particular...son los besos y los amigos.

Cada cana, cada arruga es la muerte de una parte de alguna de mis almas. 
Cada lágrima es la despedida de una que se aparta sin saber porqué volver ni a donde va.

Quienes conocen mis almas no reclaman, las conocen.
Quienes comprenden mis almas no preguntan, las comprenden.

Quizás y realmente quizás, son pocas las miradas que sin una palabra abrazan y descifran donde duerme cada una de mis almas. 

jueves, 25 de octubre de 2018

Eter

El reflejo de los recuerdos que vienen del futuro a ser lo que todavía no son.
Mi nombre en tus cuentos.
Mis labios en tus poemas.
Vos metido en mi mente.
Yo admirandote, te leo, nos leo, te escucho.

La confianza que triunfa con solo una mirada sin cuestiones que busquen un porqué-.
Te mostré mi intimidad.
No me importó tu historia.
Me despojé de pudores y me sentí.
Yo pensándote, te siento, nos siento.

El poder de la intelectualidad de remover, estimular el físico y vapulear con descaro las leyes de atracción.
No me importó tu edad.
No me interesa tu estado civil.
Solo leí las primeras palabras escritas para mí y entonces...
Entonces todo cayó, todo fluyó.

La claridad de lo que el cuerpo y la mente conjugan en una comunión.
No nos tocamos, no nos besamos,
pero sí.
Nos besamos, nos tocamos.
Dijiste algo de mis pecas eran cinco o siete las que habías podido contar.

Sos una mezcla de inspiración, excitación y protección.
Eso que tiene tu traje, tu corbata con mi pelo desprolijo y mis zapatillas rotas.
Es eso mismo que tienen tus palabras de perfecta pronunciación
contra mi aro en la nariz y mis tatuajes pasados de moda.

Eso que mi sonrisa te dijo y tu mirada me cuida.
Yo no conozco más que tu corazón, ese que explotaba por tus ojos.
Explotaban pidiendo un refugio, pidiendo silencio y comprensión.
Acá, una vez más mis brazos te encuentran para que puedas descansar.

Te acaricio los ojos,


Yo.



martes, 9 de octubre de 2018

Para nadie, por nada.

Tus dolores no justifican tus maldades.
Tus heridas no significan tus impulsos.
Hay un día que el sol sale para demostrarte que el mundo te regala otra oportunidad.
No tiene forma de poema esto que escribo, porque solo busco escribir.

Hay baúles en los corazones. A veces se confunde un poco el color de lo que contiene,
muchas veces yo veo mis recuerdos del baúl de un color negro, gris, apagado y lo único que siento es desolación y miedo. Otras veces lo abro y me estallan pétalos de todo en la cara, con un perfume tan rico y delicioso como los abrazos y la piel de mi mamá.

No busco que esto signifique, no me refiero a nadie ni a nada, solo a mí y a lo que siento cuando recuerdo. Duele avanzar por la vida porque duelen las rodillas y la espalda, no siempre todo es tan metafórico como me gustaría que fuera.

No todas mis reflexiones parten de un profundo sentimiento. Hoy solo tengo ganas de escribir. 
Los momentos son como bisagras todos los días a toda hora. Hay personas que saben no hacer de los momentos una historia, yo no puedo ni podré. Amo los momentos, amo pensar, escribir, sentirme viva. Sí, cuando tengo sueño de pensar y me late la cabeza, miro alguna novela de bajo presupuesto o trabajo.

Hasta limpiar me remueve sensaciones espectaculares. Pienso en cada cosa que limpio, de donde la saqué, se me viene a la mente algún recuerdo de ese objeto. Disfruto de limpiar, de elegir la música para eso, de bailar mientras lo hago y oler la gamuza que me encanta con el producto para la madera.

Me excedo en emociones buenas y malas, me excedo en sentir y aprendo todos los días a vivir sintiendo. Es cansador a veces cuando querés no sentir o cuando es la tristeza la que agarra el mando de control. Ahí ruego y hasta he llegado a rezar, por un poco de silencio mental. ¿Hasta cuando?

Pero lo mismo me pregunto cuando las cosas empiezan a ordenarse y a hacerme reír. Me gusta sentirme cómoda en la felicidad otra vez, cada vez más seguido. Me encanta olvidarme la timidez en ese baúl y sacar mi sonrisa a desfilar un poco. Ahí es cuando canto, siempre. 

No tengas miedo de ser feliz.
Buscá bien adentro del baúl esa escencia que yo se, que yo vi, que yo amé.
Buscala, porque está. 
Desprendete de la mierda, del dolor, del enojo.
Soltá el enojo de una vez y perdonate. 

El silencio sin enojo es paz. 


jueves, 27 de septiembre de 2018

Para que sepas.

Hoy sí te dedico palabras.
Hoy sí te digo que quería que te quedes en mí casa.
Quería y quiero que te quedes incluso cuando yo no estoy. 

Te imagino pintando mandalas, 
te imagino dejando tu olor a casa y a velas.

Te veo dejándome mensajes en la heladera, 
te imagino arreglando mis imperfecciones.
Las mías, las de mí casa y tus brazos que me cuidan.

Te imagino en paz, sonriendome y repitiéndo que no significa nada. 
Sin querer que signifique, te volví a mirar y te miro y cuando me miras no existe duda 
que todo sirvió.

Sirvió lastimarnos.
Sirvió herirnos.
Sirvió pedirnos perdón.
Más sirvió confiar en nuestras almas.


Me solté, me río, me río para vos.
Puedo hablar sin miedo porque conociste mí peor versión. 
Puedo darte besos porque muchas veces me dijiste que no.

Hoy te escribo para que sepas que te escribo.

martes, 18 de septiembre de 2018

Verdades.

Vamos a decir la verdad.
Empecemos a caminar con pasos de verdad.
No soy lo que pensé muchas veces que era.
Me gusta más escribir y me abruma aprender.
Me enamoro de las voces y los olores.
Rechazo lo que no me identifica.
Lucho menos de lo que quiero luchar.
Gusto de mi cuerpo.
Gusto de mi voz, solo cuando canto.
Me encanta dormir.
No se coger sin sentir.
No elijo porque sí.
Me duele mucho la panza, siempre.
No conozco mis silencios.
Lloro cuando me emborracho.
Siento mucha pasión todo el tiempo por todo.
Soy mala si me enojo.
Me creo feminista.
Amo el concepto "Revolución"
Me emociona la historia.
Extraño a mi abuela.
Amo a mi mamá.
No quiero tener hijos.
Me gusta manejar.
Me dan fiaca algunos besos.
Me gusta mucho fumar.
Pienso más de lo que quiero.
Confío en las personas.
Creí que amaba la comida.
No me importa la ropa.
Me gustan mi pelo y mi flequillo.
A veces me amo, nunca me odio.
Me siento invisible, solo algunas noches.
Me gusta la cumbia, el tango y el rock.
Me río de mis chistes.
Me da paja soñar cuando duermo.
Ya no tengo miedo de no coincidir.
Me apasiona defender pensamientos.
Defiendo siempre la verdad.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Querida yo

Querida yo;

                  Este es el día después del terremoto. Te encontrás medio dudosa, parpadeando lento, sonriendo despacio con miedo a que se borre el  motivo que te hizo sonreír. Estás miedosa, sensible, pequeña. 

Solo quiero pedirte que no tengas miedo de crecer. Hoy te habla tu fortaleza y antes de seguir quiero pedirte disculpas por haberme ido sin aviso, pero hay días que necesito descansar. Me llegaron tus señales, olí tus lágrimas y tu perfume de tristeza.

Me has formado como resultado de muchas sensaciones muy extremas, felices, tristes, nuevas y viejas pero acá estoy y no voy a soltarte... solo tengo que tomar distancia para que entiendas que sin mí no pueden abatirte. Crecer es entender la deslealtad, la decepción y el conformismo. Crecer es decidir y por ende, sufrir consecuencias antes, durante y después de cada paso que des.

A veces las calles van a estar más difíciles de atravesar, menos claras y seguramente vas a pensar mucho en todo lo demás, no está mal. No creo en pensar en uno mismo sin sufrir. Vos y yo no tenemos ese don del egoísmo, tenemos la sangre destinada a ser sensibles y sentir por los que tienen mirada y algo que decir.

Quiero decirte hoy, que sos hermosa desde todos los puntos de vista que te conocí. 
Quiero decirte que quienes te lastimaron no han podido mirarte a los ojos nunca más.
Quiero que te perdones por tus heridas, que te perdones por lastimar, que dejes ir las culpas y te liberes porque nada de lo que has hecho ha sido porque sí, o mejor dicho todos tus errores te supieron enseñar y vos supiste aprender de ellos.
Quiero pedirte que no te rindas pero que no te niegues a poner pausa y pensar.
Quiero repetirte que tu vida es solamente tuya y espero que leas esto cada vez que lo olvides.
Quiero que entiendas de una vez que quienes te rodean te elijen. 
Quiero que nunca más te olvides de esta voz que te habla desde adentro y hoy por única vez quiere dejarte una carta escrita.

Todo aquello que te hizo pensar en algo nuevo, los paisajes, las sorpresas, los besos... todo aquello que se vive por primera vez es lo que sos. Tu andar es tu alma, sos reflejo de tu alma.

Dejate el pelo como vos quieras dejarlo, hablá como quieras hablar y hacé real tu parte gris. No la dejes en el fondo porque ella te necesita y quiere vivir. No te guardes los impulsos pero no dejes que te lastimen, confiá en ellos y en su momento de estallar. Mirá tu cuerpo las veces que lo necesites durante el tiempo que lo necesites, mirate y contá cuantas pecas tenés por estación.

Querida Yo, quiero agradecerte por acompañarme en nuestros años de vida, quiero agradecerte por guardar los mejores y los peores secretos. Quiero agradecerte por decirme siempre las más verdaderas verdades, por mirarme a través de un espejo con tanta profundidad como tiene el mar. 

Querida Yo, quiero que sepas que sos libre y que respaldo ciegamente tu libertad, voy a seguir luchando por tu libertad como la más difícil revolución. Quiero hacerte comprender que los caminos están llenos de amarguras pero que con una canción de Chavela podés hacerlas arte o con un poema de la Storni podés regalárselas a la melancolía del oceáno y la muerte. El camimo está lleno de miedos que podés afrontar y superar o esconderte hasta que te vuelvan a encontrar y así desagrrarte una y otra vez. El camino está lleno de amor, en tan diversas versiones que nunca podría parar de escribir, solo te pido que no salgas corriendo; tiene distintos sabores para ofrecer.

 El amor es paz cuando es sano, el amor es oportunidad cuando se quiebra.
No te alejes, observalo, miralo, acercate despacio y dejalo que viva como tenga que vivir.

Te pido perdón, querida Yo, por haberte asustado en soledad, por haberme quedado en silencio cuando no tuve respuesta. Fue una de mis más sabias decisiones.

Ojalá la vida te llene de inspiración para sonreír porque se lo bien que te sienta reír, ojalá esa inspiración se revuelque en millones de poemas y mi mayor deseo para vos, es que transformes los recuerdos en experiencia para siempre avanzar más más más y más porque no hay camino escrito.
 No hay destino comprado. 

Llenate de lo que sos y compartilo con quien quiera recibirlo, tal y como te salga. 
Llenate de besos, llenate de sueños y no pares de cantar.

Con cariño,

                Yo.




martes, 21 de agosto de 2018

Total mi corazón...

Y vos creías que todo se trataba de un juego.
Dejame que te cuente algunas cosas por las dudas de que alguna vez creas necesario cuidar algún otro corazón.

Los corazones y los ojos se comunican sin estar presente la razón, bah al menos eso creía yo hasta conocerte de frente con una verdad pendiendo de las dos.Yo había generado con tus ojos y con tu alma una conexión que terminó siendo ficticia...fue un cuento de tu razón que tan muerta parecía en los poemas del principio y tan hirviendo vive en todas tus acciones reales.

Me acuerdo que tu razón me acompañó en un truquito de crear un mundo paralelo, donde dormíamos al sol pero no nos quemábamos, donde nos dábamos besos en secreto sin inlcuso, decirle a nuestras sombras... era un mundo espectacular. Por momentos lo quemaste, lo odiaste y hoy, mil palabras después entiendo que eso era lo que tenía que pasar, había que quemar ese mundo de mentira que me hiciste,o bueno perdón... que tu razón me hizo dibujar.

Tenías para mí, una manera de querer que te quedaba preciosa, una forma de abrazar que parecía diferente pero no. No no no.. fui yo. Yo me lo inventé, yo escribía cuentos cada vez que aparecías... yo seguía contectada a un universo paralelo que no existió ni va a existir jamás.

Tantas flores que tenía, tanta laguna de paz...

Quizás el mundo es demasiado crudo para mi manera de amar, para mi manera de imaginar. Yo vivo de interpretar porque así me nace, así lo traigo conmigo... no lo hago a propósito. Verte la cara de desconcierto solo hizo que odie cada centímetro de mí. Sí, al principio me convencí de que lo importante era ser sincero pero porque la puta esperanza me vive engañando y no se hasta cuando me quiere tener de rehén, claramente soy un blanco fácil.

Después con el silencio, los tragos y tus actitudes, entendí que realmente me había vuelto a engañar. Yo, yo te creí, yo te vi. Ahora no se si estoy loca o estoy loca.


Es tanto lo que me odié por creer y por crear, junto a vos y a tu razón que poco tienen de real... que hoy te quiero lejos. Hoy no sos la ternura que siempre creí que ibas a ser. Hoy dejaste de importarme. Hoy te veo como lo que nunca quiero ser: egoísta, fría.

Yo tan obvia con mi perfume y mis celos, con malcriarte, con escucharte, con mirarte y vos tan cómoda con todo eso, estabas simplemente esperando que algo mejor viniera a divertirte... total mi corazón...

Total mi corazón...

viernes, 17 de agosto de 2018

Un mundo donde.

Que lluevan las palabras sin pensar.
Los sueños me dejan medio descolocada y sería tan fácil poder entenderlos.
Poder llamarte y preguntarte qué tengo para decirte.
Me molesta todo, me incomoda estar incómoda.
Que lluevan las palabras.
Quiero escribir cosas preciosas, pero mi novela es negra.
Quizás un mundo donde la riqueza realmente la logremos con existir.
Un mundo donde no importa el clima porque siempre estamos conformes.
La música la elije la mente pero siempre es la correcta.
Un mundo donde el silencio no sea inquietante.
Un mundo en el que aprenda a tocar la guitarra sin mirar acordes.
Donde cantar no me de verguenza.
Donde escribir porque sí sea mi trabajo.
El cielo tiene ese color naranja que me vuelve loca.
Los besos están cada vez que los recuerdo.
Mi cuerpo está liviano, viviendo y habitando los misterios.
Fundiendo creación, inventando palabras,
entendiendo todo pero sin pensarlo.
Existe esa utopía hermosa que no lleva nombres ni himnos.
No tiene bandera, o la bandera es todo lo que suma a esta libertad inventada.
No existe el menos, no hay más, ni tampoco malos o buenos.
Somos todos libres y hay miradas que se explican sin explicación.
Un mundo donde no existan los aflijidos ni las adicciones.
Ese mundo que no tiene tiempo ni relojes.
No hay apuros y la muerte no es el miedo.
Soñar, caminar, correr, gritar, reírse, mojarse.
Un mundo donde el silencio sea silencio sin pensamientos ni conclusiones.
Donde los libros se lean desde el aire y porqué no, desde el alma.
Un mundo donde los recuerdos solo sean recuerdos.
No hay lugar para las distancias.
No se aceptan estigmas ni culturas.
Estoy hablando de un mundo que sin significado significa más de lo que todos imaginamos.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Todo lo que vi.

Entonces te empecé a mirar desde afuera, con ojos de enamorada... pero desde afuera.
Vi que no podías consolarme en los llantos sin sentido.
Vi que no sabías besarme para apagar mis ataques de locura.
Vi que no me hacías sentir lo que necesitaba que me hicieras sentir.
Vi que no podíamos congeniar, en palabras, en miradas.
Vi que tus ojos son tramposos, mentirosos.
Vi que no me querías tal como soy.
Vi que siempre sería poco para tu voz.
Vi que podías dormir mirando para otro lado.
Vi que te consolabas en el silencio pero no me consolabas a mí.
Vi que tenías perspectivas distintas para amar.
Vi que no te hacía feliz.
Vi que te sentías culpable.
Vi que te arrepentías de todo, todo el tiempo.
Vi que estabas incómoda.
Vi que me hacías sentir incómoda.
Me vi aburrida.
Me vi apagada.
Me vi en silencio.


Que suerte que vi.

lunes, 13 de agosto de 2018

La comodidad de la tristeza

Me queda cómoda la tristeza. Estuve estos días compartiendo filosofías con amigos tan bohemios como hermosos, llegamos a miles de conclusiones pero una de las que más me gustó fue la que involucraba la comodidad de la tristeza como slogan de cada día.

Hacía unos días estaba descubriendo, volando, con los ojos brillosos y la sonrisa despierta, sincera.
Yo sentía que todo iba a ser, una vez más utópicamente, un camino de felicidad sin sombras ni momentos de frío.
Bueno, la realidad es que hoy, donde estoy... o mejor dicho donde vuelan mi mente y mi corazón, no hace frío ni tampoco hay sombras. Simplemente hay silencio.

No espero que nadie y nada tenga las respuestas servidas que siempre esperé porque entendí y realmente entendí, que cuando tomamos acción sobre todo eso que soñamos (hablo siempre desde la individualidad) las reflexiones son  más maduras, llevan su tiempo pero están llenas de un silencio sanador y protector...de introspección.
Otra palabra que aprendí a desarrollar en las últimas semanas.

Pensar, pensar, pensar.

Pensar con uno mismo, debatir y pensar con todos los que somos por dentro y así en paz, enfrentar. Ningún resultado, a pesar de no ser el esperado, es malo. Algunos pesan más que otros, algunos son más díficiles de descubrir, pero todos los resultados son aprendizaje nuevo para abrir corrientes de propia evolución.

Me queda cómoda la tristeza. Lo compartí con mi amigo, el artista porque entendemos de la inspiración. La inspiración es tan notoria y profunda como real cuando proviene de la tristeza o del enojo... basicamente de la oscuridad pero porque está escrita con sangre, es más real, es más necesaria de exteriorizar. El planteo fue ¿Que hacer para que esa tristeza sea canal de arte y palabras y no sea parte de mis días?

Bueno, ahí estoy ahora. Tratando de amigarme con la felicidad y el desinterés. A veces lo chato está bien, a veces las ganas de escapar son salidas repentinas de esa aventura que tenemos inconclusa en la parte de atrás de nuestros cuerpos.

Me siento cómoda en la tristeza. Porque es real. La tristeza es tan parte de mi persona como todo lo malo que tengo: mis miedos, mis conclusiones equívocas y el peor de mis fantasmas: mi inseguridad.
A veces termino pensando que soy la única que ve las cosas tan claras como creo que las veo y otras mañanas pienso que no es lo que quiero ser. Tan inevitable la inseguridad como sentirme cómoda con la tristeza.

Lo positivo de la historia, el relato o la sensación es que sí; elegí hace unos buenos meses nunca más defraudarme y lo logré. Yo soy y camino orgullosa de mis palabras, de mis acciones, de mis conclusiones. Yo soy mis sentimientos.

 Puedo sentir celos, fracaso, rechazo y todas esas mierdas podridas, pero al menos me resguardo a mi misma por medio del silencio; todo un logro para un ser como yo que creció a los golpes expresando sin pensar. Hoy respeto cada uno de los sentimientos que aparecen para dejarme una lección. Los invito a ser reales, nos sentamos frente a frente, nos miramos, debatimos, nos peleamos y a veces nos consolamos mutuamente llenándonos de amor. Logrando mi propio respeto por medio del silencio, no paro de crecer.

Uno de mis más preciados aprendizajes, es que no siempre los sentimientos quieren ser juzgados...como nos pasa a las personas. Entonces pensé: ¿Porqué exponerlos? Prefiero darles el tiempo que necesitan, las canciones que necesitan escuchar, las lágrimas que necesitan soltar, esas charlas de las que hablé arriba hasta que ellos, los más vivos y ardientes sentimientos, decidan qué hacer con lo que son. Yo hablo con lo que ellos quieren hablar: sus palabras, sus miradas, sus tiempos.

Me comprometí a honrar cada una de sus consecuencias y por eso es cada vez más deconocido el arrepentimiento.
Me siento cómoda en la tristeza pero aprendí a decantar.
Mucho aprendido y mucho más por aprender.



jueves, 2 de agosto de 2018

Esos ojos.

Te voy a contar un cuento corto que me hizo soñar toda la noche.

Se trata de tus ojos... ayer vinieron a verme de frente, después de algunos desencuentros y muchos poemas sin verlos.
Me miraron muy fijo, estaban claros y extrañamente seguros.
Cuando vos hablabas cosas sin sentido y yo escuchaba sin escuchar, tus ojos le dijeron a los míos que no prestaran atención a lo que estaba pasando en la realidad.
La intensidad de tus ojos estaba más brillante que nunca, hasta hizo que me quisieras abrazar, que me pidieras estar cerca, que me acaricies el pelo y las manos.
Tus ojos me dejaron en silencio.

Cuando quedé en silencio, nuestros ojos empezaron a hablar.
Los vi, los sentí.
Me da miedo que no quieras escucharlos porque si vieras lo claro que fue su mensaje nos hubieramos encontrado hasta en lo más profundo de la profundidad. Si ponemos pausa a nuestros cuerpos y entrergamos el tiempo a nuestros ojos, no podríamos parar de sentir.
Te imagino sientiendo y me siento sientiendo, y está bien, te juro que está bien.
 Es una buena sensación, te ves feliz, te ves tranquila, amando tranquila... te queda tan bonito querer.

¿Querrás que te cuente lo que me dijeron?
¿Escuchas lo que tienen para decir?
¿Me mienten? ¿Yo estoy loca por vos y pierdo la cordura?

Te lo voy a contar, pero no quiero que se enteren, porque tus ojos confían en los míos.
Son tan genuinos y buenos que no quiero traicionarlos, así que dejémoslo acá en este cuento que nadie lee ni leerá jamás, dejemoslo en estas palabras por si algún día alguien nos necesita.

Tus ojos me dijeron que tenés miedo, que no sabés como decirme que tenés miedo.
Me dijeron que no me asuste, que no me vaya por otros besos, que no me escape.
Anoche tus ojos necesitaban escuchar lo que mis ojos tenían para decir.
Tus ojos me explicaron que a veces actúan sin pensar porque no saben como pedirme, no saben como entregarse. Tratan de domarte a veces (ese es el más grande secreto), pero tenés una sombra de miedo y dolor que los tiene atados. Si algún día te animas... soltalos.
Tus ojos me dijeron que te aman, que te cuidan más que nadie, que te quieren ver en paz, que te necesitan ver amar pero sobretodo, necesitan que te dejes amar.

Y ya que vamos a ponerle momentos hermosos a este cuento, quiero contarte que cuando aparecen tus ojos, los míos se ponen más brillantes que el sol, cuando se abren tus ojos y me miran, se me congelan las reacciones y se me deforma la razón. No entiendo bien porqué cuando me miran no puedo decirte lo que pienso que tengo que decirte.

No puedo pedirte que no sigas por otro camino y me desespera saber que en realidad, tus ojos me gritan que lo diga. Puedo dudar de nosotras, puedo dudar de tus sensaciones y tus pensamientos pero si hay algo que nunca me hace dudar, es la intensidad de tus ojos.

Esos ojos.





miércoles, 18 de julio de 2018

18/07/2018

Lo que no termino de entender es como esos reflejos que son miedos, guardados tan en la mente y tan en lo personal, pueden salir en palabras equívocas para dar mensajes que en realidad no queremos dar.

El punto de enredarse no siempre es bueno, pero lo que sí se que no es bueno porque vive en mí como una sombra que no me quiere dejar, es el miedo. El miedo paraliza, confunde pero lo más triste y lo más caro de pagar es eso que el miedo no dejó ser, porque el miedo: engaña.

Es como una salida a un carril más corto, menos dañado, con menos posibilidades de frenar a reparar y a pensar. Eso, la salida fácil es lo que después puede generar daños irreparables, como no haber sabido vivir el tiempo en el tiempo que lo deberíamos haber vivido.

Soy una persona que sufre con la sangre y los latidos al miedo, lo siento antes de un beso, antes de una palabra e incluso de una mirada. Soy un cofre lleno de todo lo que llevo reprimido por adentro, pero nada me detiene de admitirme en mis propios sentimientos.

Si las rocas están trizadas y no sirven para construir, es porque no pudieron mutar como deberían haber mutado, la diferencia con el corazón es que la sangre lo mantiene vivo incluso cuando no quiere vivir-

A veces son confusas las señales, a veces nos sentimos en un escalón en el que no estamos y qué difícil es mirarnos desde afuera y admitir que no podemos vernos con sinceridad. Para otros, somos otra cosa, nunca somos para los demás lo que somos para nosotros mismos.

Como cuesta animarse, como cuesta soltarse, o pienso... cuánto nos cuesta estar cómodos con lo que somos para nosotros y con lo que somos para los demás.

Se trata de ser, ¿simplemente ser? ¿Alcanza con solamente ser? Entiendo junto a la pronta adultez, que sentirse enamorado no siempre es placentero, que la no respuesta de un supuesto amor nos desarma al menos en lo que creíamos como seguridades.

Quizás no te lloro, quizás no te extraño como esas noches en las que no podía dormir cuando el amor era ese poema que debía ser perfecto y tenía olor a flor. Pero sí, te pienso en el silencio, me enojo en el recuerdo y me guardo mi versión de enamorada, al menos por ahora.

Al menos por ahora. Me pregunto si estas versiones de amar tienen muchas caras más que mostrarme, y me pregunto a partir de cuándo empiezan a hacerse notar. ¿Será el amor como una rueda? No quiero pensar que jamás voy a verle ese costado de cuento que tanto me movió.
Hay una sola cosa que se, que siento. El amor no me va a ganar, no me voy a resignar, no me van a vencer sus malos días, sus infidelidades, sus filos... no me vencen, me potencian a querer más.

Quizás tenga que olvidarte para descubrir la próxima trampa de esa nueva y extraña sensación.



viernes, 6 de julio de 2018

06/07/2018

Y se encontró toda nerviosa.
Y se asumió como lo que sentía.
Hizo personal el sentimiento,
lo hizo real y finalmente le dio su lugar.

El problema es que descubrió que cuando desaparece el no lugar de los sentimientos y se asumen como tal... éstos se manifiestan en cuerpo y mente y porqué no, en alma.

La panza toda dura,
la sonrisa toda clara y permanente.
La mente en el planeta ese que soñamos una vez.

No tanta inconsciencia pero sí un poco más de pensamiento y realidad.
No tantas palabras pero sí muchas miradas y un par de sueños que quedaron flotando.

Los hizo más reales su sonrisa, 
su ritmo de respirar.

jueves, 21 de junio de 2018

Nuestros besos

Las almas de repente se calmaron como el mar cuando anochece.
Nos regocijamos en el silencio que supimos encontrar.
Los labios se transformaron en besos, nuestros besos.

Ya las voces son las nuestras,
las risas son nuestras risas
y tus muecas siguen generando eso en mí.

Todavía no se cuando acariciarte,
pero quiero hacerlo todo el tiempo.
A veces no se como abrazarte,
pero quiero hacerlo todo el tiempo.

Siento que te extraño incluso cuando te estoy mirando.
Quiero escribirte poemas y cantarte al oído.
Los labios se transformaron en besos, nuestros besos.

Quiero contarte que cuando me voy, sonrío.
Quiero decirte que cuando te pienso, sonrío.
Quiero explicate porqué te quiero conmgio.

Esos besos que se transforman en momentos,
me transforman la piel.
Cada parte de mi cuepo te reconoce,
te pide, te siente.

Si pudiera hablar por mi cuerpo,
este poema sería eterno.
Te siento en cada sensación,
desde la panza hasta terminar en lo más íntimo de mí.

No se como terminar este poema,
prefiero regalarte sensaciones
y dejar los finales para cuando vayamos a dormir.


martes, 19 de junio de 2018

El miedo

El miedo me transforma en un cuaderno de desesperación,
toda esa bohemia tan mía de repente desaparece,
se va y se econde tan bien que hasta llego a olvidarla.

Me late fuerte el corazón,
las manos me tiemblan.
Esta vez fue la primera vez.
estuve sentada frente a frente con el miedo.

Ese miedo que me hizo hasta perder un poco la cordura,
hablar sola y decirme que la calma llegará.
El miedo me hace hablar susurrando pero en voz alta.
Me apreté las manos y necesité la luz prendida.

Con el sol, llegó la libertad de todo ese miedo 
que había pasado la noche apretandome el pecho.
Es como si se hubieran soltado miles de globos al cielo,
pero con más enojo que una poesía.

No eran lágrimas romántincas, ni sensibles.
Eran bombas de dolor y angustia.
Bronca de esa que viene con conjoga. 

Esas fueron mis lágrimas, asustadas.
El primer rayo de sol les dio el calor 
que necesitaban para salir a gritar.

El miedo me hizo no querer volver.
Pero volví. Con una furia tan viva pero tan sensible
como las lluvias de verano con los truenos, volví.

Y después volví a volver.
Vi en sus ojos el perdón, me lo dijo su abrazo.
Y yo nuevamente lloré,
pero esta vez lloré
por el vacío que dejó el miedo tormentoso de la noche anterior.

Le pedí que entienda mi amor,
pero que no olvide mi miedo,
ese miedo que hizo revivir la desolación,
cuando más protegida debía dormir. 

miércoles, 6 de junio de 2018

11.48 a.m

Entonces llegó esa mañana en la que todo se hizo muy difícil.
Las llaves perdidas son en realidad la mente distraída, el auto apagado es en realidad la mente distraída.

Pensando, siempre meditando, a veces ni siquiera  se bien en qué. Llegó como empezó, la mañana de hoy. Fría, sin despertador. Dejando todo detrás y entendiendo que finalmente confío en mí y en mi poder de caminar, de avanzar.

Puedo decidir, puedo determinar pero entre tantas cosas hermosas que puedo, me choqué con un cansancio cansado de jugar a esconderse. Entonces lloré.
Mis amigos en silencio, yo lloré.
Un par de lágrimas, patita en movimiento permanente, repetición de frases y de palabras, repetición de frases y de palabras, un trago de cerveza, aceptación y vuelta a la normalidad.

Sí, ahí entendí, asumí y me reí.

lunes, 28 de mayo de 2018

Lunes 28/05

Si me pongo a pensar en los daños que nos deja el desamor no tendría qué escribir, porque en un par de líneas puedo dejar con pocas palabras (principalmente miedo) bien claro lo que todos sentimos cuando nos duele el corazón. Es un proceso que todos conocemos por distintos motivos, como muy mecánico. Desolación, miedo, bla bla bla... aburrido.

La realidad es que hoy prefiero tomar en cuenta lo que yo hice para entender y abuenarme con el amor por culpa del desamor.
No es un poema, no es una nota, son palabras que quieren salir.

La deslealtad me sirvió de puente para la confianza, es paradójico, pero me alejó de las inseguridades, me fortaleció en creer. Creer en mis amigos pero principalmente, creer en mi intuición. Cuando los años van pasando los miedos van creciendo y las sensaciones del primer amor son como parte de un sistema de auto defensa que te lleva por caminos generalmente donde el insconsciente no se te despega. Te cuida la espalda, te cuida el corazón, te controla los "te quiero" y ni hablar de la intimidad.

Pensaba hoy, que soy afortunada por automáticamente tomar lo difícil como una oportunidad,  por no querer salir corriendo cuando se repiten sensaciones que alguna vez me defraudaron. Me siento orgullosa de sentir y respetar mis sentimientos, darles la vida que merecen, corta, larga, intensa o solitaria. No me considero quién para frenar un sentimiento y cortar su vida o boicotear su intensisad por mis miedos o posibles futuras decepciones.

Le explicaba a mi cabeza hoy, que es importante lograr junto a alguien una individualidad marcada, viva, llena de contención. De esa manera, si somos sabios y pacientes, podemos seguir creciendo de modo personal hasta no parar más. Muy enredado pero muy estudiado.

 Mientras más yo confíe, mientras más me abra hacia la otra mirada, más fuerte me siento en lo que soy, más yo soy, más transparentes son mis ojos y más claras mis respuestas. Mientras más yo soy, más lejos puedo llegar y mientras más lejos puedo llegar más tengo para dar. Mientras más doy, más me nutro y así una cadena perpetua de respeto por uno mismo.

Quizás mi visión idealista de que hasta los fantasmas sirven para romper miedos, no es para todos. Quizás es vacía, egoísta y utópica, pero es. Existe. Tengo que darle su lugar, tengo que dejarla en palabras para que alguna vez si alguien cree que es el único en sentirlo, entienda que somos más de dos.

Duele la traición, duele haber estado acostumbrado (atención a la conjugación verbal porque cambia el sentido de lo que quiero expresar), duele haberse visto defraudado principalmente por uno mismo, duele verse vulnerable ¿Hay peor enojo que el enojo con uno mismo? ¿Hay pero vergüenza que la vergüenza a uno mismo? Más duele lo que no dejamos vivir, más duele lo que pudo ser: "No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió"...

Tanto pensamiento a veces asusta, la mejor brújula de mi destino siempre fue mi cuerpo. Los latidos, las ganas, los besos, las caricias, las lágrimas, las sonrisas y bueno, vamos a agregar mi arma incontrolable: las palabras.

No lo ignoro, no lo olvido y mucho menos lo escondo, lo potencio, lo deseo, lo dejo vivir-




martes, 22 de mayo de 2018

Yo no quiero ser recuerdo. Elvira Sastre


A la mierda el conformismo:
Yo no quiero ser recuerdo
Quiero ser tu amor imposible,
Tu dolor no correspondido,
Tu musa más puta,
El nombre que escribas en todas las camas
Que no sean la mía,
Quien maldigas en tus insomnios
Quien ames con esa rabia que solo da el odio.

Yo no quiero
Que me digas que mueres por mí,
Quiero hacerte vivir de amor,
Sobre todo cuando llores,
Que es cuando más viva eres.

Yo no quiero
Que tu mundo se dé la vuelta
Cada vez que yo me marche,
Quiero que darte la espalda
Solo signifique libertad
Para tus instintos más primarios.

Yo no quiero
Quitarte las penas y condenarte,
Quiero ser la única
De la que dependa
Tu tristeza
Porque esa sería
La manera más egoísta y valiente
De cuidar de ti.

Yo no quiero hacerte daño,
Quiero llenar
Tu cuerpo de heridas
Para poder lamerte después,
Y que no te cures
Para que no te escueza.

Yo no quiero
Dejar huella en tu vida,
Quiero ser tu camino,
Quiero que te pierdas,
Que te salgas,
Que te rebeles,
Que vayas a contracorriente,
Que no me elijas,
Pero que siempre regreses a mí para encontrarte.

Yo no quiero prometerte,
Quiero darte
Sin compromisos ni pactos,
Ponerte en la palma de la mano
El deseo que caiga de tu boca
Sin espera,
Ser tu aquí y ahora.

Yo no quiero
Que me eches de menos,
Quiero que me pienses tanto
Que no sepas lo que es tenerme ausente.

Yo no quiero ser tuya
Ni que tú seas mía,
Quiero que pudiendo ser con cualquiera
Nos resulte más fácil ser con nosotras.

Yo no quiero
Quitarte el frío,
Quiero darte motivos para que cuando lo tengas
Pienses en mi cara
Y se te llene el pelo de flores.

Yo no quiero
Viernes por la noche,
Quiero llenarte la semana entera de domingos
Y que pienses que todos los días
Son fiesta
Y están de oferta para ti.

Yo no quiero
Tener que estar a tu lado
Para no faltarte,
Quiero que cuando creas que no tienes nada
Te dejes caer,
Y notes mis manos en tu espalda
Sujetando los precipicios que te acechen,
Y te pongas de pie sobre los míos
Para bailar de puntillas en el cementerio
Y reírnos juntas de la muerte.

Yo no quiero
Que me necesites,
Quiero que cuentes conmigo
Hasta el infinito
Y que el más allá
Una tu casa y la mía.

Yo no quiero
Hacerte feliz,
Quiero darte mis lágrimas
Cuando quieras llorar
Y hacerlo contigo,
Regalarte un espejo
Cuando pidas un motivo para sonreír,
Adelantarme al estallido de tus carcajadas
Cuando la risa invada tu pecho,
Invadirlo yo
Cuando la pena atore tus ojos.

Yo no quiero
Que no me tengas miedo,
Quiero amar a tus monstruos
Para conseguir que ninguno
Lleve mi nombre.

Yo no quiero
Que sueñes conmigo,
Quiero que me soples
Y me cumplas.

Yo no quiero hacerte el amor,
Quiero deshacerte el desamor.

Yo no quiero ser recuerdo,
Mi amor,
Quiero que me mires
Y adivines el futuro.



Elvira Sastre

martes, 8 de mayo de 2018

Mis ojos están vivos

Detrás de mis ojos
están los sentimientos.
Tan transparentes mis ojos
cambian de color,
cambian de forma.

Hoy los veo en paz,
los veo adultos
pero pícaros.
Brillantes, satisfechos
de ser más y mucho más.

Están vivos, tranquilos
son profundos pero de luz.
Ayer vacíos, chatos
con miedo y sin foco.

Que vivan mis ojos
que vivan mis sentimientos.
Son míos y los amo.
Por honestos, latentes
por ser el más fiel reflejo.

Siempre que me miren,
mis ojos son siempre
los que van a contestar.

sábado, 14 de abril de 2018

33

Sin explicaciones ni tantas palabras,
simplemente es.
Éstas son miradas.
Ésto es conexión.
Es entenderse sin mirar,
Es extrañar sin conocer.

Son todas las historias
que vivimos en distancia
sabiendo nuestras almas
que se iban a encontrar.

No fuimos desconocidas,
nos desesperamos al sentir las pieles.
Supe, se,
venimos de otro lado.

Me lo dice la piel erizada
cuando te siento hablar.
Me lo dicen las horas
que no te veo
y las que te vi.

Ellas, las de nuestra vida anterior.
Amantes, compañeras
revolucionarias.
Encontradas, en tu mirada lo vi.

Todo lo que sentí de tu cuerpo
ya lo conocía,
todo estaba fresco
todo estaba esperándome.

Tus besos son lo que tenían que ser.
Tus manos y mi piel.
Mi manos y tu piel.

Son 33 las líneas de esta sensación,
son puras verdades para siempre.
Es uno solo el destino.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Deberíamos

El día de la poesía y tantas que escribí.
A vos siempre, te escribí.
Dejaste de leerlo, incluso de sentirlo
Se volvió todo tan de mundo
Y se esfumó todo eso de Francia.

Sin embargo, deseo y creo
siento y sueño
que en el fondo de nuestras miradas
el deseo y la pasión, están.

Ahora corren en silencio
se esconden detrás de los párpados
para no hacerse notar.

Deberías vos y yo,
entregarnos a dormir
y dejar que nuestros ojos
se vuelvan a mirar.

Dejar que nuestros ojos
se vuelvan a besar,
dejar que se digan
cuánto temen a esta fuerte realidad.

Segundo acercamiento.

 No me siento cómoda con lo que voy leyendo a lo largo de los años. Hay un año que no recuerdo bien que pasó, o en realidad sí solo que se m...