martes, 22 de abril de 2025

Segundo acercamiento.

 No me siento cómoda con lo que voy leyendo a lo largo de los años.

Hay un año que no recuerdo bien que pasó, o en realidad sí solo que se me confunde con la misma locura que me ha perseguido desde que tengo memoria de escritora.

La verdad que me canso de leerme ahogada en la mirada de alguna pelotuda que jugó con mi corazón, me embola leerme enredada en poesía sin sentido y repetitiva.

No es un buen segundo acercamiento el que estamos teniendo La Flor de mi Secreto y yo.

Me irrito a mi misma.

Que bronca, cuántas palabras repetidas al pedo, cuántos párrafos desperdiciados. 

Mal puntuado. Una pesadilla.


miércoles, 9 de abril de 2025

9 de Abril

 

Volviendo en el avión después de tres días de mi primer viaje de trabajo, reflexiono; obvio.


Qué difícil es para las cabezas inteligentes dejar de pensar pero qué historias profundas empiezan cuando se conectan esas cabezas entre sí: Amantes que se enamoran profundamente sin haberse mirado a los ojos de frente ni una sola vez pero sienten que conocen lo más oculto detrás de las miradas, jefes con intelectos elevados que solo desean la libertad y la paciencia para sus empleados, por un fin común que es simplemente sentirse en paz con la acción efectiva de la mente, un hogar donde no existen gritos ni enojos, un hogar de paciencia y respeto, amigxs que no reclaman.


Todas estas consecuencias que nacen del choque de las almas intelectuales son las más ligeras a pesar de su gran peso en la corriente actual del mundo. Son encuentros que no pueden no haber sido. Se dan entonces así, cuando se tienen que dar. Lo que estoy tratando de descifrar es todo el contexto que me acompaña en esta magia de locura para regarlo, cuidarlo, amarlo y hacerlo crecer.


Necesito encontrar espacios de silencio y calma entonces recurro al deporte y al estudio, ambos presenciales, ambos requiriendo no sólo de mi cerebro activo sino también de mi presencia física.  


No olvidar la potencia de la mente, no olvidar de respirar, de tomar agua y de agradecer. 


Cuánto poder nos puede traer la consciencia en sus momentos de festejo, en sus buenas rachas. Cuánto temor tengo por la caída de este paraíso; quizás materializando el mal puedo alejarlo de mi fantasía. 



martes, 1 de abril de 2025

1/4/2024 Primer Acercamiento

 Me desprendí el reloj de la mano izquierda después de 2 meses y 5 días. 

Para escribir, para empezar por el final de esta historia que se trata sobre tantas Milis como días en diez años que empecé a encontrar la magia en escribir para y por mi, un secreto mío con el Universo, tan a la vista de todos, tan sutilmente expuesto.

No puedo cerrar ciclos sin poner mi disco preferido, el mismo que puse cuando limpié mi casa por primera vez después que se murió mi papá. Es el mismo disco que dice mi amiga Mica que escucha cuando me extraña. Es el mismo disco con el que me siento en pleno refugio auditivo y emocional. Hay una parte de este disco que se desarma como máquinas oxidadas y después otra parte donde todo parece ser gaseoso.

Me siento aturdida por los pensamientos entonces cuando logro frenarlos me aturden las bocinas, los frenos de los micros y el motor de la heladera. No quiero perder el hilo, necesito encontrar de una vez un desenlace para todos estos sentimientos expuestos en miles y miles de palabras; me pregunto realmente ¿Cuántas palabras habrá bajo La Flor de mi Secreto?

La ilusión (proviene del latín illusio, illusionis, que significa "engaño" o "burla") de que mi fanzine llega a las manos de Pedro y un día cualquiera llega un mensaje a Instagram que puede significar la personificación de mis deseos desde un paraíso absolutamente peligroso.

Mi mamá tenía vértigo, ahora la veo tan tranquila, tan amigada con los dilemas.. me cuesta entender donde se esfumó todo ese vértigo que la llevó a sentirse en alturas que descomponen. Entiendo con los años que los picos de negocio que me enseñaron con tanta insistencia en la facultad no son solo bases para negocios corporativos o con fines comerciales, es el objetivo es que creamos que son sólo para eso. Hace unos años no hubiera sabido quiénes podrían ir detrás de ese afán de re contra mil mierda, y hoy nos gobierna (Argentina Abril 2025) una persona (Javier Milei) que es un reflejo innato del daño que causa el concepto del hombre asignado como máquina; engañado y fasciando por la circulación del sistema que puramente en su escencia tiene el fin de exterminarlo para quedarse con todo. No el sistema, sus dueños.

Que alegría que mis manos me trajeron hasta este debate en esta loca y rara escritura. Pero honestamente, es hoy la política en mi país un determinante que me agita a defender y cuidar mi patria de una manera tan viva, tan poderosa que no puedo bajo ninguna circunstancia dejar de mencionarla y agradecerle (a la política) la enorme inspiración que signifca hoy para publicar este futuro libro. No puedo no especificar en un párrafo la intensidad de la militancia del momento, desde la sombra, es una militancia aterradora porque sí, el pasado nos condena. Me siento en la piel de estar alerta y estar más presentes que nunca, pisando fuerte, abrazándonos y no dejando que nos traspase. Por eso hay que reconquistarnos en el amor una y otra vez, porque nos necesitamos.

No termino de entender si estoy despidiendo una etapa o comenzando una nueva, quizás las dos simultaneamente. Espero estar a la altura de lo que conlleva para mi propio ser. Hace varios días vengo flasheando con esta apertura de canales que se me han estado presentando después de llegar hasta lo más vacío y profundo durante ya perdí la cuenta. 

Cuántos miedos he pasado hasta acá, cuánta desolación Mili. Te quiero Mili. Es este el comienzo de una travesía, hoy voy a empezar a re leerme con cuentos y fantasías que no recuerdo a donde me pueden llevar. Meramente por homenajer todos estos años que me han llevado a uno de los momentos más elevados y presentes de mi vida, mientras se me corren las lágrimas por mí y por nosotros Flor de mi Secreto; porque vamos a develarle al resto de los mortales en papel nuestras más profundas intimidades. Las despedidas, los dolores, los amores, la confusión. (Quizás solo lloro porque suena Let Down).

Me asusta por momentos entender tanto las cosas y estar tan convencida. Me estoy encontrando con todxs esxs locxs a los que siempre invoqué con cada texto. Por nosotrxs, descosidxs pero vueltos a coser infectados de libertad y miedo. Mientras más nos enteramos, más mutamos. Por eso soy fanática de las palabras, del legado de lo que pasa en la historia. No podemos no registrar lo que nos convoca como especie, como he escrito anteriormente nunca sabemos a quien podemos llegar con un par de palabras y cuánto puede cambiar una vida, a mi las letras en las canciones me enamoraron de la significancia de expresarse. Es invasivo pero va con mi naturaleza, cuando yo me siento en confianza con los moros en la costa, suelto las cadenas y me animo a ir a psicóloga.

Son honores prometidos espiritualmente a cada inspiración. La Flor de mi secreto es un reflejo loco de años de rock, poesía, drogas, amores, amistades, miedos, emoción, muerte, naciemiento, silencio, triunfos; todos sentimientos producidos por leyendas, películas, canciones, seres que marcaron una parte de mi vida y en su conjunto crearon esta parte de mí que necesitó escribir.

Ahora pauso mi primer acercamiento a este libro para ponerme a ver de qué lo vamos a componer.

viernes, 27 de diciembre de 2024

27 Diciembre 2024

 Me consume el pensamiento la locura de creer que percibimos sentimientos a través de las miradas.

Creer porque la realidad es que nunca sabré si la mirada que yo interpreté realmente es lo que esa mirada viene a decir. Vuelvo a remontarme años atrás, cuando investigaba sobre las miradas.

Qué poder que tienen en mi los ojos que transmiten, la duda siempre quedará en mi y eso me martiriza porque las lenguas (por no decir lenguaje) son tantas como personas. Yo quiero saber si mis interpretaciones están corridas de la realidad, es como una forma que busco de sentir que estoy viva y no que mi mundo siempre se compone de una eterna fantasía.

Nadie entiende cuando mi mirada se conecta, con tanta profundidad yo siento como me miran otros ojos.

Lo más alborotado viene después, cuando tengo que bajar de esas nubes divinas que me llevan a universos que solo yo conozco.. y qué grandes me quedan a veces. Cuando estoy sola en esos universos me gustaría poder invitar a mis actores imaginarios, los seres que me miran con tanta hermosura y despiertan sentimientos en varias partes de mi cuerpo.

Siempre añoro mis escritos como señales, pero jamás podré saber si esos ojos leen esto que les quiero contar.



martes, 10 de septiembre de 2024

10 Septiembre 2024

 Y un buen día pasó, me encuentro escribiendo desde la dicha. Pero la dicha como dice la canción no es una cosa alegre sino que es a mi parecer un estado de consciencia sobre aquello que nos ubica en un lado favorable del mapa.

En palabras distintas puedo decir que encontré esperanza de vida, afortunadamente alejadas mis ambiciones de la fortuna relacionada a lo económico o material. Encontré almas puras por todos lados justo cuando más lo necesité.

Aprendí que nutrirme de esas almas y devolver ese aprendizaje usando mis herramientas, me pueden llevar mucho más lejos que un par de pesos.

Es increíble como despojando la mente de manchas que ocupan espacio, como la ropa que una no usa, se abren canales, se aclara el panorama de lo que se mueve alrededor y entonces los días no son tan pesados y las noches son muchísimo más amigables.

No pesa tanto no estar en ciertos lugares porque tiene más valor estar presente donde estoy. Todo esto de estar parada en el presente es un trabajo que hice estudiando sin darme cuenta por muchos años, cometiendo errores, impulsos, peleando, gritando, hundiéndome en excesos o intoxicándome con alcohol y poniéndome en peligro.

Pero no podría jamás negar esa parte de mí ser porque como he escrito previamente los pasados alimentan las decisiones. Que claro puede ser todo de un día para el otro no?

Mis últimos meses, he trabajado intensamente en que las sensaciones no sean tan efímeras, que las cosas tomen el tiempo que merecen tanto lo bueno como lo malo. Lo triste, lo alegre.

Que la incertidumbre me regale hambre de querer más, de saber más y no miedo de no poder. Estuve tan ahí y seguramente en el largo trecho que me queda por vivir vuelva a encontrarme ahí en esas sombras que ruegan llanto y final, ya las anhelo con cierto cariño. El crecer….

Muy claro lo que me gusta, donde me siento feliz y también donde ya no puedo ni hablar. Me da calma y confianza en mí misma, que bueno Mili, te lo merecías mucho.

Bueno que se yo, y esto de estar en calma sabiendo que las cosas tienen su proceso y que la gratitud es una gran compañera para ir por la vida. 

Me gustaría poder levantarme más temprano para andar en bondi pero me gusta mucho descansar un poquito más- De a poco, cada día dirá.

martes, 25 de junio de 2024

25 Junio 2024

 Voy a proceder a desglosar mis sentimientos como si estuviera en un un diario personal, porque al fin y al cabo este blog no es más que para mí y mis momentos que nadie conoce. Cada vez son menos porque tengo el alma abierta, porque soy libre y me lo prometí; nunca más encarcelarme.

Lamentablemente hoy me veo atrapada, atrapadísima en una dualidad horrenda donde por momentos poco racionales aparece la tristeza, y la desesperanza. Sentimientos que siempre me llevan a escribir. Como para no repetir siempre lo mismo, me consuelo en el pensamiento de que hace días estoy buscando la motivación: hablo de la motivación, intento explicar cuándo y cómo aparece porque era tan alta la subida a pesar de las disidencias que hoy me tocan atravesar en este país tan hermoso y por el que tengo tantas ganas de luchar, era tan alto el equilibrio a pesar de todo, que en algún momento tenía que explotar la bomba.

Tranquilizante, inquietante y muy cansador. Justo anoche miraba un documental de la Pizarnik y claro, qué nublada puede tornarse la realidad cuando uno está intoxicado, pero qué necesario es también intoxicarse para desenchufar las sensaciones y al menos por un momento creer que todo tiene solución.

Me supero a mi misma y me enfrento a estas tentaciones de ahogar mis penas en un vino y un rato de desconocimiento sentándome de frente a escribir y llorar. No viene mal, creo que es una reacción inteligente justamente por el solo hecho de no estar intoxicada cuando más lo necesito, qué paradoja.

Si tengo que ser sincera, escribir y decantar las sensaciones es algo que extrañaba mucho pero que por algún extraño motivo dejé de incluir en mis rutinas y estoy (mientras escribo) dándome cuenta que es un absurdo absoluto, qué magia poder encontrarme con mis propias palabras. Según la psicóloga lo que debo hacer es re leerme pero honestamente no está en mi naturaleza, no me causa más que ansiedad y ganas de corregirme. Una de mis amigas, la del perfil más realista, me dijo que a veces al llanto y a las lágrimas no hay que buscarles explicación.

Me pierdo de lo que pasa afuera de mi habitación, pero también tengo que aceptar cuando verdaderamente no quiero estar con nadie interactuando, ni empujando para atrás la incomodidad de estar enojada con la vida. Estoy enojada con el universo. Estoy esperando que todavía me dé una buena respuesta y por favor no me vengan con la salud de mis sobrinos y el techo para vivir, porque lo sé, lo sé perfectamente. Es que esta vez no puedo conectar con lo que me está costando atravesar el invierno. Duermo tranquila, sí. Pero que harta que estoy de que se me haga tan difícil a veces cuando genuinamente yo lucho por un mundo lleno de amor, yo elijo sacrificar muchas decisiones por amor a lo que se construye como sociedad, como humanos, como pares en lo cotidiano y porque nos toca compartir un mundo muy sensible lleno de emociones entonces intento mantener la sensibilidad y el amor bien listos para contagiar, para abrazar y abatir a los mierdas que han salido a la luz.

Quizás por miedo? Sin dudas les tengo miedo. Muchísimo. Inevitablemente me doy cuenta como me voy a alejando de todas las personas con las que siento una brecha enorme basada plenamente en la conmoción que choca con el mundo actual. Está tan picante para mí la situación que me resulta imposible hacer de cuenta que no pasa nada, y ahora analizándolo me doy cuenta que ni siquiera existen intercambios de palabras para detectar cuando mi corazón no puede congeniar con el de otrx. Supongo que lo hace todo más valioso.

No sé, hoy es uno de esos días del re mil orto donde realmente todo parece no ser suficiente, es cuando necesito expresarme aunque no se bien porqué, me da mucha culpa. Cansa la víctima, cansa dar explicaciones. Nunca fui de las personas capaces de sentarse a llorar frente a otras porque sí (sacando al Martín y mi mamá o llantos causados por dolores del alma muy profundos, específicos), no cuento con ese superpoder. Creo que es utópico poder frenar sin incomodidad, admiro esa actitud y quizás con un par de sesiones de terapia pueda sacarla adelante, pero es como que mi mecanismo rige de la siguiente forma:

- se presenta una incomodidad

- me intoxico o camino 

- me manifiesto por unos msjs de wsp

- busco razones que me la suban

- me acerco a una tristeza

- me autoconvenzo de que todo va a pasar, que todo va a estar bien

Entonces me voy dando cuenta a medida que desenredo esta enorme fantasía de mierda que lo que hago como mecanismo de defensa es siempre empujar, darle adelante, escuchar, hablar, abrazar y seguir seguir seguir porque sí, soy de esas que en algún punto creen que va a parar... Bueno, a veces no para hasta que llegan sin decir más este tipo de días donde te planteás realmente haber hecho todo mal, donde el existencialismo pende de un hilo porque es mejor querer morir.

Dios qué cansador pensar siempre todo tanto, pero eso sí que es algo que nunca voy a poder cambiar porque es mi adn, no funciono de otra forma. No quiero entrar en los consuelos de siempre, de tirarme flores para sentir que valgo, de decirme a mi misma qué tan orgullosa estoy porque verdaderamente hoy no me siento así. 

Me siento una pelotuda por estar donde estoy. 

No quiero escuchar a nadie, solo quiero un pucho y un vaso de vino. Sin embargo afuera de mi habitación hay un encuentro de gente que está (hoy) vibrando en sintonías completamente diferentes. Perdón pero hoy no puedo disimular. No quiero. 

Hoy no quería ver a nadie, no era tanto pedir ¿verdad?





jueves, 10 de agosto de 2023

El ritmo de mi sangre.

 

Subir escalones para encontrar una paz donde todo lo que venía significando la tormenta se transforma en una pausa, donde ya no es tan importante lo que pasa al rededor sino lo que va corriendo por los canales del cerebro.

La noción mucho más seria, los miedos más lejos pero sumamente aceptados.

Descubrir emociones nuevas mediante experimentos que solamente yo misma entiendo, mis propios límites ya manifiestos y maduros.

Tan arriba como abajo, pero en el medio estoy yo. Muy repetido todo a cierta altura de la vida, incluso las palabras o las expresiones. Es cuestión de empezar a escribir me dijeron el otro día, así que es lo que estoy haciendo a pesar de que ya no confío en la belleza que soltaban mis palabras. Ahora confío más en la templanza de mi silencio.

Equilibrar las fibras del cuerpo me llevaron a lugares desconocidos que definitivamente necesitaba enfrentar; divinos, tranquilos y un poco vacíos también.

Ya no creo tanto en todo, me cuesta confiar cada vez más. Confiar en mí, esa es la que estoy aprendiendo, eso que tengo buenas historias para contar pero a veces cansa escucharlas entonces mejor me las recuerdo a mi misma mientras me baño para volver a entender alguna que otra raíz que me sale de vez en cuando y de paso para entrenar la memoria que más selectiva y vaga se vuelve con la edad.

Si me alejo bien bien allá donde nadie me ve, si subo al escenario, si lloro. Ah, llorar.

Y bueno, como para concluir este acercamiento a lo que me rodea, manifiesto que en la adultez el sexo es un mundo nuevo que se choca y explota con las mentes de hoy, mentes más volátiles, fanáticas y perseguidoras de libertades y buscadoras de convicciones o al menos de comodidad... chocan y explotan esos dos universos y no se muy bien como explicar todo lo que quiero decir, me falta vocabulario para hacerme entender de la forma correcta, cuando no?

El ritmo que está llevando mi sangre, me cabe. Me sienta bien para vivir no tan bien para soñar.



Segundo acercamiento.

 No me siento cómoda con lo que voy leyendo a lo largo de los años. Hay un año que no recuerdo bien que pasó, o en realidad sí solo que se m...