La extraña sensación de sentir que las cosas pasaron,
de recordar abrazos que no existieron,
y sentir caricias que murieron en querer ser.
Es esa misma sensación física que evoluciona
cuando te imagino en un mundo paralelo.
También aparece cuando me quedo en silencios,
cuando espero tus respuestas
y cada vez que me imagino tu pensamiento.
Sigo nadando sola en este mar de palabras inconclusas.
No termino de entender lo que sentís,
lo que querés hacer pero sí puedo sentirlo,
en esa extraña y repetida sensación.
La realidad se paraliza, se frenan los sentidos
y solo pienso en vos y yo.
Tus manos y las mías y los mismos protagonistas
que nunca van a dejar de ser estrellas.
Una sola vez, pudiste decirme qué te gustaría.
Una sola vez.
Quiero ver otra vez tus ojos desde cerca,
quiero leer tus movimientos nerviosos
y muero por estar débil frente a tu hermosa tentación.
Sos un misterio profundo pero tan divino,
como tu luz, divina.
No sé escribir novela rosa, me sale negra. Lo intento, pero cada página me sale más negra.
jueves, 26 de enero de 2017
miércoles, 25 de enero de 2017
miércoles, 18 de enero de 2017
18/01/2017
Hay mañanas que se dedican a boicotear los intentos de que sea un buen día el que empieza.
En esas mañanas los pensamientos son malos, abruman y quieren asustar.
La tristeza que genera no poder en pausa todo para respirar, es un poco apropósito.
Cuando nada nos conforma, cuando todo nos enoja y nos enoja todavía más saber que no es bueno sentirse así.
A veces pasa porque la noche, que es la amante más fogosa de la mañana se negó a entregarse al placer y se olvidó de repetirle cuánto le gusta conquistarla.
Con el correr de las horas y algunas canciones o sensaciones se va pasando ese malestar, muy susceptible a volver, muy dispuesto a quebrarse en una bronca o en un par de lágrimas.
Para borrar todo eso se me ocurren tus manos y tu sonrisa,
tu olor, tu suavidad tu parálisis cuando me acerco y mis ganas de soñar con vos.
Tu voz, tus besos que solo puedo imaginar y el encanto de tus formas.
Deberías aparecer más en los sueños, para hacer que el romance de la luna y la mañana tenga sentido,
potencie los sentidos y florezca en la mañana.
En esas mañanas los pensamientos son malos, abruman y quieren asustar.
La tristeza que genera no poder en pausa todo para respirar, es un poco apropósito.
Cuando nada nos conforma, cuando todo nos enoja y nos enoja todavía más saber que no es bueno sentirse así.
A veces pasa porque la noche, que es la amante más fogosa de la mañana se negó a entregarse al placer y se olvidó de repetirle cuánto le gusta conquistarla.
Con el correr de las horas y algunas canciones o sensaciones se va pasando ese malestar, muy susceptible a volver, muy dispuesto a quebrarse en una bronca o en un par de lágrimas.
Para borrar todo eso se me ocurren tus manos y tu sonrisa,
tu olor, tu suavidad tu parálisis cuando me acerco y mis ganas de soñar con vos.
Tu voz, tus besos que solo puedo imaginar y el encanto de tus formas.
Deberías aparecer más en los sueños, para hacer que el romance de la luna y la mañana tenga sentido,
potencie los sentidos y florezca en la mañana.
lunes, 16 de enero de 2017
La Flor.
Orgullo infinito y tan alto como la montaña más alta.
Valiente como la canción más sentida y rebelde.
Fuerte como el muro más ancho de la historia.
Ella en su soledad, se entristece pero solo cuando es necesario.
Cuando tiene que apoyar es la base más firme.
Va contra sus miedos, esos que antes la atormentan en pesadillas.
Rompe sin mirar las sombras que intentan asustarlas.
Va pasando niveles empapando todo de amor.
Tan bonita, de tantos colores y tan generosa.
Sabiendo que su terror puede venir a buscarla.
prefiere guardarlo en el silencio
Tomarse de la mano de su luz que es su propia sangre
y salir contra viento y marea.
Sin esperar a cambio, sin esperar más que un hermoso punto final.
Las palabras de aliento, los abrazos fuertes
sirven para regarla y que entonces pueda ir siempre por más.
Inmortal para empujar al resto.
Hermosa y valiente.
Ojalá siempre que tengas miedo,
puedas entender que tu valentía y tu amor
rompen y desaparecen todas tus debilidades.
Valiente como la canción más sentida y rebelde.
Fuerte como el muro más ancho de la historia.
Ella en su soledad, se entristece pero solo cuando es necesario.
Cuando tiene que apoyar es la base más firme.
Va contra sus miedos, esos que antes la atormentan en pesadillas.
Rompe sin mirar las sombras que intentan asustarlas.
Va pasando niveles empapando todo de amor.
Tan bonita, de tantos colores y tan generosa.
Sabiendo que su terror puede venir a buscarla.
prefiere guardarlo en el silencio
Tomarse de la mano de su luz que es su propia sangre
y salir contra viento y marea.
Sin esperar a cambio, sin esperar más que un hermoso punto final.
Las palabras de aliento, los abrazos fuertes
sirven para regarla y que entonces pueda ir siempre por más.
Inmortal para empujar al resto.
Hermosa y valiente.
Ojalá siempre que tengas miedo,
puedas entender que tu valentía y tu amor
rompen y desaparecen todas tus debilidades.
viernes, 13 de enero de 2017
Cada vez
Esa tarde te dejé un jazmín, como símbolo de mi flor preferida.
Te deje un botón, representándote como la única que puede prender o desprender.
Aunque pasen silencios, temblores, palabras, canciones, sueños,
es tan indispensable tenernos para apoyarnos y caminar.
Tan linda estabas y me di cuenta cuánto me habías extrañado.
Por eso nuestras manos juegan siempre el mismo rol de enredarse
sin importarles quien las está espiando.
Quiero abrazarte mucho tiempo, muchas horas
no te voy a hablar, no te voy a cantar y hasta puedo no mirarte.
Solo quiero sentir tu alma, esa que siempre me habla desde tus ojos
o haciendo muecas, incluso, marcando tu pulso.
Puede ser que en contra de tu voluntad,
sea tu alma la que me pide a gritos que no pare de escribirte,
que no deje de soñarte,
que te abrace cuando estamos cerca.
En tus momentos de soledad, podés haber descubierto
ese secreto de tu alma, y por eso de alguna forma siempre volvés.
Porque se lo debés.
Hermosa, perfecta para protagonizar todo.
Rica en alma y profunda.
Miedosa y débil.
Te abrazo muchas veces al día,
cada vez que te pienso,
cada vez que te sueño
cada vez que te canto
cada vez que te siento pensando en mi.
Te deje un botón, representándote como la única que puede prender o desprender.
Aunque pasen silencios, temblores, palabras, canciones, sueños,
es tan indispensable tenernos para apoyarnos y caminar.
Tan linda estabas y me di cuenta cuánto me habías extrañado.
Por eso nuestras manos juegan siempre el mismo rol de enredarse
sin importarles quien las está espiando.
Quiero abrazarte mucho tiempo, muchas horas
no te voy a hablar, no te voy a cantar y hasta puedo no mirarte.
Solo quiero sentir tu alma, esa que siempre me habla desde tus ojos
o haciendo muecas, incluso, marcando tu pulso.
Puede ser que en contra de tu voluntad,
sea tu alma la que me pide a gritos que no pare de escribirte,
que no deje de soñarte,
que te abrace cuando estamos cerca.
En tus momentos de soledad, podés haber descubierto
ese secreto de tu alma, y por eso de alguna forma siempre volvés.
Porque se lo debés.
Hermosa, perfecta para protagonizar todo.
Rica en alma y profunda.
Miedosa y débil.
Te abrazo muchas veces al día,
cada vez que te pienso,
cada vez que te sueño
cada vez que te canto
cada vez que te siento pensando en mi.
miércoles, 11 de enero de 2017
Algo más.
El placer de coincidir en esta vida con todo lo que nos rodea tiene que tener sus frutos.
Todas las lecciones que aprendemos en este universo hoy, ayer y mañana son especiales por pasar en el momento que pasan.
No creo que las cosas pasen porque sí, no hay coincidencias porque sí. Estamos juntos viviendo este universo para inspirarnos, para enseñarnos, para admirarnos y lo que más loca me vuelve es pensar que nosotros estamos acá para dejar una lección o quizás sin darnos cuenta, estamos dejando con nuestras palabras y nuestras acciones un modelo, una ideología, una leyenda.
No se si los poetas de mañana somos los que escribimos en secreto, no se si la grandeza de la globalización nos favorece, dándonos a todos la misma posibilidad de ser mundiales o nos perjudica agrandando de forma inmensa el abanico de la competencia. Competencia, que siempre que sepamos, nos potencia.
A un año de escribirte, sin pensar que llegaríamos a volar tan lejos, a sumergirnos tan profundo a pensarnos con la intensidad que nos pensamos, al menos con la intensidad que yo te pienso... vuelvo a decirte que es un regalo del destino, por la inspiración que nace entre nosotras, por la magia que despliegan tus ojos, por lo hermoso de tu sencillez y la sabiduría de tus palabras.
Es una tranquilidad para mi alma, mi mente cuenten con tu alma y mente.
Es una intranquilidad para mi que tu cuerpo se aleje sin pensarme.
"Quiero escucharte hablar algo de mi".
Todas las lecciones que aprendemos en este universo hoy, ayer y mañana son especiales por pasar en el momento que pasan.
No creo que las cosas pasen porque sí, no hay coincidencias porque sí. Estamos juntos viviendo este universo para inspirarnos, para enseñarnos, para admirarnos y lo que más loca me vuelve es pensar que nosotros estamos acá para dejar una lección o quizás sin darnos cuenta, estamos dejando con nuestras palabras y nuestras acciones un modelo, una ideología, una leyenda.
No se si los poetas de mañana somos los que escribimos en secreto, no se si la grandeza de la globalización nos favorece, dándonos a todos la misma posibilidad de ser mundiales o nos perjudica agrandando de forma inmensa el abanico de la competencia. Competencia, que siempre que sepamos, nos potencia.
A un año de escribirte, sin pensar que llegaríamos a volar tan lejos, a sumergirnos tan profundo a pensarnos con la intensidad que nos pensamos, al menos con la intensidad que yo te pienso... vuelvo a decirte que es un regalo del destino, por la inspiración que nace entre nosotras, por la magia que despliegan tus ojos, por lo hermoso de tu sencillez y la sabiduría de tus palabras.
Es una tranquilidad para mi alma, mi mente cuenten con tu alma y mente.
Es una intranquilidad para mi que tu cuerpo se aleje sin pensarme.
"Quiero escucharte hablar algo de mi".
martes, 10 de enero de 2017
Algo te conozco.
Una de tus caras es la más sensible, la más bohemia, callejera y dulce.
Repleta de caricias, abrazos cálidos como el juego de nuestras manos y una copa de vino rosado que acompaña un silencioso atardecer.
Esa cara a la que le encanta escuchar lo linda que es, le encanta el roce de las pieles, los cariños en el pelo y le encanta perderse en los besos que dibuja como eternos.
Misteriosamente, desconocida del pudor, plenamente entregada a sentir, con los ojos brillosos.
Dedicada, pensativa, siempre pensativa.
Admirando los momentos, la belleza del silencio y entregándote a sentir, incluso a sentirme.
Tan calmada pero tan vibrante como lo que pasa en el mar cuando una ola explota y termina dejándose llevar.
Esta cara te da el don hermoso de buscarle lo bonito a lo mundano y poder contagiarlo.
Esa cara es la que te lleva lejos, a ser lo distinta que sos.
Por momentos, no siempre con las nubes, aparece la otra cara. Esa que es pura sangre, piñas y escondite. Esa cara que se agobia en pensamientos hasta sentir calor, creer que no hay paredes, que no hay piso y que caemos en caída libre a un vacío que solo gana cuando te desespera.
Esa cara que te hace escapar para buscar en tu soledad la suavidad de tu parte más tierna, la realidad de lo que te hace flotar y te angustia incluso, hasta dejarte sin palabras.
Es esa misma cara, la que odia amar. La que odia sentir, la que quiere desaparecer y borrar. Yo la siento débil, jugando a estar enojada pero en verdad, muriendo desesperada por dejarse caer.
Quiere bajar los brazos que en realidad es sentir, pero no se lo permite y ante la duda de quebrarse como en la canción de Flume, prefiere herir, prefiere salir y romper.
Atrás de estas dos caras, además de tus increíbles ojos, está la cara que actúa como realmente lo siente. El problema de esta cara tan auténtica es que solo la viviste una vez con alguien más, es tu secreto con otro corazón...
Tus lágrimas de dolor hicieron que se haga más tímida todavía y por eso es que solo con vos podés sentirlo todo. Hoy te acompañan los recuerdos y la infinita imaginación, ayer te acompañó un mundo paralelo, hoy te acompañan mis poemas y aunque odies escucharlo, te acompañan mis pensamientos.
No solo porque te pienso, sino porque el solo hecho de pensar lo mismo nos hace sentir menos solas en todo este mundo donde lo real es cruel, vacío y diminuto al lado de todo lo que podemos ver, conocer y pisar. Como lo que somos frente a la montaña, nada.
Ayer te apareciste en el tatuaje de un señor, que decía en francés: "La realidad no existe, la realidad no es real".
Y me llena el corazón saber que mi mente cuenta con la tuya para nunca dejar de volar.
A veces mi pecado es hablar, pensando que todo lo se.
A veces mi pecado es escribirte, pensando que algo te conozco..
Algo te conozco.
Repleta de caricias, abrazos cálidos como el juego de nuestras manos y una copa de vino rosado que acompaña un silencioso atardecer.
Esa cara a la que le encanta escuchar lo linda que es, le encanta el roce de las pieles, los cariños en el pelo y le encanta perderse en los besos que dibuja como eternos.
Misteriosamente, desconocida del pudor, plenamente entregada a sentir, con los ojos brillosos.
Dedicada, pensativa, siempre pensativa.
Admirando los momentos, la belleza del silencio y entregándote a sentir, incluso a sentirme.
Tan calmada pero tan vibrante como lo que pasa en el mar cuando una ola explota y termina dejándose llevar.
Esta cara te da el don hermoso de buscarle lo bonito a lo mundano y poder contagiarlo.
Esa cara es la que te lleva lejos, a ser lo distinta que sos.
Por momentos, no siempre con las nubes, aparece la otra cara. Esa que es pura sangre, piñas y escondite. Esa cara que se agobia en pensamientos hasta sentir calor, creer que no hay paredes, que no hay piso y que caemos en caída libre a un vacío que solo gana cuando te desespera.
Esa cara que te hace escapar para buscar en tu soledad la suavidad de tu parte más tierna, la realidad de lo que te hace flotar y te angustia incluso, hasta dejarte sin palabras.
Es esa misma cara, la que odia amar. La que odia sentir, la que quiere desaparecer y borrar. Yo la siento débil, jugando a estar enojada pero en verdad, muriendo desesperada por dejarse caer.
Quiere bajar los brazos que en realidad es sentir, pero no se lo permite y ante la duda de quebrarse como en la canción de Flume, prefiere herir, prefiere salir y romper.
Atrás de estas dos caras, además de tus increíbles ojos, está la cara que actúa como realmente lo siente. El problema de esta cara tan auténtica es que solo la viviste una vez con alguien más, es tu secreto con otro corazón...
Tus lágrimas de dolor hicieron que se haga más tímida todavía y por eso es que solo con vos podés sentirlo todo. Hoy te acompañan los recuerdos y la infinita imaginación, ayer te acompañó un mundo paralelo, hoy te acompañan mis poemas y aunque odies escucharlo, te acompañan mis pensamientos.
No solo porque te pienso, sino porque el solo hecho de pensar lo mismo nos hace sentir menos solas en todo este mundo donde lo real es cruel, vacío y diminuto al lado de todo lo que podemos ver, conocer y pisar. Como lo que somos frente a la montaña, nada.
Ayer te apareciste en el tatuaje de un señor, que decía en francés: "La realidad no existe, la realidad no es real".
Y me llena el corazón saber que mi mente cuenta con la tuya para nunca dejar de volar.
A veces mi pecado es hablar, pensando que todo lo se.
A veces mi pecado es escribirte, pensando que algo te conozco..
Algo te conozco.
lunes, 9 de enero de 2017
11:23
Ya es tarde para pedirte que no dejes de pensar en mí.
Es tarde para decirte que me gusta estar en tu mente,
para explicarte cuánto me gusta saber que me pensás.
Me gustaría que me invites a escaparme,
para estar solas, en silencio sintiendo.
Es tarde para pedirte que te sueltes,
que me lleves que me agarres y te olvides.
Me gustaría que entiendas que hay lunas que me hablan de vos,
que apareces en mis sueños
porque quizás algo de vos me está buscando.
Ya no creo que sean tus ojos,
no creo que sea tu alma.
Simplemente lo inconcluso de tu mente
que busca siempre los ruidos de la noche
para no dejarse tentar por el miedo.
Ese instinto que me enseñaste una vez,
puede ser lo que te haga pensarme.
Ya no hay quiebre en tu mirada?
Quiero verte débil diciendo que sí
cuando pregunto si te puedo abrazar.
Quiero ver tus ojos en su estado de sinceridad.
Quiero ver tu boca correrse al costado
por no saber qué decir.
Quiero tus manos concentradas en no tocarme.
Quiero tu respiración agitada
cuando me encuentro con tu cuello.
Que tus silencios no existan
que tu distancia se evapore.
Vos, lejos de mi, ajena.
Es tarde para decirte que me gusta estar en tu mente,
para explicarte cuánto me gusta saber que me pensás.
Me gustaría que me invites a escaparme,
para estar solas, en silencio sintiendo.
Es tarde para pedirte que te sueltes,
que me lleves que me agarres y te olvides.
Me gustaría que entiendas que hay lunas que me hablan de vos,
que apareces en mis sueños
porque quizás algo de vos me está buscando.
Ya no creo que sean tus ojos,
no creo que sea tu alma.
Simplemente lo inconcluso de tu mente
que busca siempre los ruidos de la noche
para no dejarse tentar por el miedo.
Ese instinto que me enseñaste una vez,
puede ser lo que te haga pensarme.
Ya no hay quiebre en tu mirada?
Quiero verte débil diciendo que sí
cuando pregunto si te puedo abrazar.
Quiero ver tus ojos en su estado de sinceridad.
Quiero ver tu boca correrse al costado
por no saber qué decir.
Quiero tus manos concentradas en no tocarme.
Quiero tu respiración agitada
cuando me encuentro con tu cuello.
Que tus silencios no existan
que tu distancia se evapore.
Vos, lejos de mi, ajena.
lunes, 2 de enero de 2017
Los esclavos
Lo insignificante de la inmensidad.
Los pensamientos del silencio.
El miedo del tiempo.
El corazón de la sangre.
Mi imaginación de tus manos.
La consciencia del corazón.
Los deseos de la inconsciencia.
Mis sueños de tus ojos.
Mi tentación de tu olor.
Las sensaciones de la música.
Las emociones de los recuerdos.
La cultura de la intriga.
La dignidad de la honestidad con nuestra alma.
El carácter del sufrimiento.
Las decisiones de la experiencia.
Mis pensamientos de tu suavidad.
La locura de la soledad.
La ansiedad de la necesidad.
La desolación del vacío.
Los besos de los impulsos.
La debilidad del miedo.
El valor del dolor.
El arte es el eterno esclavo de la inspiración.
Los cambios de los errores.
La resistencia de la superación.
La resignación del miedo.
Los reflejos de la luna.
Mis pensamientos de tu sonrisa.
Tu libertad de los miedos.
Mi debilidad de tu boca.
La mentira de la consecuencia.
Tu fortaleza de tus restricciones.
Mis ganas de todo lo que sos.
Mi fantasía de vos.
Los pensamientos del silencio.
El miedo del tiempo.
El corazón de la sangre.
Mi imaginación de tus manos.
La consciencia del corazón.
Los deseos de la inconsciencia.
Mis sueños de tus ojos.
Mi tentación de tu olor.
Las sensaciones de la música.
Las emociones de los recuerdos.
La cultura de la intriga.
La dignidad de la honestidad con nuestra alma.
El carácter del sufrimiento.
Las decisiones de la experiencia.
Mis pensamientos de tu suavidad.
La locura de la soledad.
La ansiedad de la necesidad.
La desolación del vacío.
Los besos de los impulsos.
La debilidad del miedo.
El valor del dolor.
El arte es el eterno esclavo de la inspiración.
Los cambios de los errores.
La resistencia de la superación.
La resignación del miedo.
Los reflejos de la luna.
Mis pensamientos de tu sonrisa.
Tu libertad de los miedos.
Mi debilidad de tu boca.
La mentira de la consecuencia.
Tu fortaleza de tus restricciones.
Mis ganas de todo lo que sos.
Mi fantasía de vos.
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