Ya es tarde para pedirte que no dejes de pensar en mí.
Es tarde para decirte que me gusta estar en tu mente,
para explicarte cuánto me gusta saber que me pensás.
Me gustaría que me invites a escaparme,
para estar solas, en silencio sintiendo.
Es tarde para pedirte que te sueltes,
que me lleves que me agarres y te olvides.
Me gustaría que entiendas que hay lunas que me hablan de vos,
que apareces en mis sueños
porque quizás algo de vos me está buscando.
Ya no creo que sean tus ojos,
no creo que sea tu alma.
Simplemente lo inconcluso de tu mente
que busca siempre los ruidos de la noche
para no dejarse tentar por el miedo.
Ese instinto que me enseñaste una vez,
puede ser lo que te haga pensarme.
Ya no hay quiebre en tu mirada?
Quiero verte débil diciendo que sí
cuando pregunto si te puedo abrazar.
Quiero ver tus ojos en su estado de sinceridad.
Quiero ver tu boca correrse al costado
por no saber qué decir.
Quiero tus manos concentradas en no tocarme.
Quiero tu respiración agitada
cuando me encuentro con tu cuello.
Que tus silencios no existan
que tu distancia se evapore.
Vos, lejos de mi, ajena.
No sé escribir novela rosa, me sale negra. Lo intento, pero cada página me sale más negra.
lunes, 9 de enero de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Segundo acercamiento.
No me siento cómoda con lo que voy leyendo a lo largo de los años. Hay un año que no recuerdo bien que pasó, o en realidad sí solo que se m...
-
Voy a proceder a desglosar mis sentimientos como si estuviera en un un diario personal, porque al fin y al cabo este blog no es más que par...
-
Lo insignificante de la inmensidad. Los pensamientos del silencio. El miedo del tiempo. El corazón de la sangre. Mi imaginación de tus m...
-
Abrí la ventana para que me entrara el aire fresco que necesito en la espalda, porque cuando me late tanto y tan real el corazón, el cuerpo ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario