martes, 23 de agosto de 2016

04


Sí, una vez el mundo se pausó y en el silencio nacieron algunas criaturas de color.
En esa pausa que no fueron segundo ni minutos, por eso no llegaron a ser horas, se revelaron todas las palabras que nunca se dijeron, florecieron todas las semillas que no se sembraron y murieron los dolores incurables.
Se besaron los que no se conocían y se abrazaron los que estaban en guerra.
El silencio cobró sonido en el viento y el mar se planchó para que los piratas pudieran tirarse a nadar.
Una tarde creen que fue, pero una noche duró. Las estrellas bailaban al rededor del sol creando una imagen que cegaba a quienes no podían de mirar.
No hubo dios, no hubo fe, no hubo criterio ni opinión.
Se preguntaban las personas si de esto se trataba morir, o soñar, pero nadie pudo contestar con verdad porque el estado era un abrazo eterno y profundo del mundo con el mismo, en el que el resto de los seres humanos quedaron en segundo plano.
Fueron piso del universo que quiso estirar las rodillas para sentirse vivo después de tanto peso soportar.

Estás


Es contradictorio el romance que tenemos con la angustia, hace bien estar mal y es un sentimiento anhelado cuando aparece después de muchos ríos caminados.
Quizás se trata de cerrar puertas a lo que nos lastima, o simplemente saca de adentro eso que tenemos tan guardado.
Esta vez las lágrimas existen y son lágrimas pesadas, pintadas con un dejo de bronca y mucha tristeza, de esa que no siempre tiene raíz.. simplemente está.
La sinceridad a veces puede ser tan asesina como un sable, por eso con los años aprendí que es mejor callarla en algunas oportunidades.
No quiero alejarte, quiero que me abraces y me digas que toda esta tormenta va a quedar en la historia, no quiero que nos ríamos de ella, quiero que la entendamos por lo que es.
Porque es una historia, que al menos en mí sí existe y amo que exista, aunque me aterroriza aceptarla como tal.
Se que es mío, producto de esos silencios que me hablan en secreto y a veces juegan a escribir cuentos cortos, largos, tristes o amorosos.
Te tocó esta vez participar en una de mis ilusiones y lloro por pensar que no puede terminar.
Me duele en el estómago la intriga de pensar qué pensas, y aún más me tortura saber que nunca lo voy a escuchar.
Pero acá está mi mirada interpretando mensajes que no son ni fueron y creando capítulos de una historia que cada vez se aleja más de la realidad pero vive con más fuego en esa galaxia tan anónima que ni yo puedo nombrar.
Estás al menos en mi mente, estás.

Soy la única

No quiero pensar ni ver que puede no ser. Prefiero seguir escribiendo en mi cabeza las situaciones que el eco de ese sabor me deja imaginar.
Si decido que el cielo de esta historia es naranja se que tu cielo sigue siendo celeste, el común y corriente cielo que ves.
No ves a esta historia como yo, no juegas las mismas intenciones que yo y mucho menos imaginas nuestro encuentro como yo.
No quiero dejarlo así pero no es partido de un solo jugador. Si pudiera saber que mis ojos no se equivocan cuando nos miramos, le regalaría un premio al que escribe las líneas en mi alma.
Soy la única que cree que en las charlas son nuestros ojos los que se buscan, se entienden y se asustan cuando crece la intensidad.
Soy la única que sale corriendo para esconderse y no pensar.
Soy la única que canta creyendo que me escuchas, que mira al costado pensando que me miras.
Ahora queda en mí seguir con esta historia y dibujarle a tu boca lo que quiero escuchar.
Soy la única que conoce el principio y presiente el desenlace,  y voy a ser la única protagonista de esta historia que hasta hoy en mi mente no tiene final. 

Cuando se trata


Cuando se trata de escribir, se trata de ordenar, de liberar de expresar.
Dejando un poco atrás el pudor de las miradas y las reacciones y jugándonos a no ser entendidos tal como lo deseamos.
Expresar con palabras registradas que pueden repetirse cuántas veces sean necesarias, son pequeños mimos al alma o lecciones a la mente a las que podemos recurrir en búsqueda de ayuda cuando perdemos el foco de la cámara.
Es un filo muy fino si queremos regalarle a quien lee la interpretación de nuestras palabras, pero también es un regalo a la identificación, al entendimiento y quizás un poco a la participación de la creatividad.
No creo que los autores logren que todos sus lectores entiendan e interpreten lo mismo, pero de eso se trata la corriente del pensamiento y de la expresión.
Las palabras son el arte, la música y lo que yo veo gris vos lo ves azul y el vecino no lo ve. 
Pero cuando el vecino ve, yo me dormí y vos lo ves marrón.

M de misterio


Si es esta nuestra forma de sentir lo que sentimos
y guardarlo para ajenos conocidos es un hecho en vida,
 bailemos en los sueños de la mano como en el fondo lo sentimos.
Sabrán que es así quienes se metan en los sueños pero mueran en la realidad.
Sabrán que es así nuestros ojos en el reflejo del espejo
y en el diván en guerra contra el pensamiento.
Pero no saldrá a las palabras, no conocerá el aire,
 simplemente quedará dando vueltas en la eternidad:
esa que se construye con las ideas del pensar.
Si mi limona enlunada se disfraza para gritar
quien se disfraza por tu mente para cantar?
Y la íntima realidad me golpea con dudar que la película
solo se ve y se siente por los ojos de mi corazón.
Es nervioso, es hermoso pero es y será.
Será el nombre de mi último respiro "Incógnita absoluta".
Se manifiestan las dudas de pensar
que tu mente y mi alma se sienten en un amor idóneo
que no va a ser pero siempre es.
Eso que está escondido, solo lo sabemos vos y yo
O es mi oculto sentimiento que sueña en tus respuestas
que adquiere como señales lo que para el resto es común.
Si tu mano se duerme por segundos en mi,
mi sangre circula imaginando un mensaje con tus latidos-
Que sería de esta historia si el destino no hubiera sido lo que somos hoy.
Que sería de nuestras almas si el mundo se frenara
y quedara para nosotros el silencio, el secreto y el momento.
El efímero momento de un beso que dure una canción
Y que después de ese momento, todo corra por donde debe correr,
que las flores sigan siendo solamente flores
y de una vez, termine esta ilusión.

Soy la misma luna.

Con el miedo de no saber, nace la emoción de un siempre sí.
Con el frío del árbol sin hojas, nace la ausencia de la sombra.
Del silencio viene el ruido, del mar el misterio de no ver el final.
La cercanía y la mirada de lo anhelado mata la sensación de querer volver a ver.
Acá estoy, soy yo la misma luna que veías tiempo atrás en aquel alejado lugar.
Soy la misma luna que invadía tu duda enamorando los colores y encontrando poesía.
Quizás es la altura del cielo o el reflejo de mi en el mar que te hace ver mi encanto.
Quizás la soledad y los silencios cantados son suficientes para que entendamos hasta donde llegamos.

El pájaro que viste volar

La realidad le pide a gritos que se deje de concentrar en la ficción de su mente,
pero su mente es tan libre como ese pájaro que viste volar.
Se condicionan, se quieren limitar pero buscan en su vuelta la mirada que les dice qué se sabe y que no digan.
Entonces vienen los temblores de rogar que sea momento de despertar y la desesperada gana de que en realidad sea un sueño para poder finalmente sentirse y sentirse con plena libertad.
Para seguir jugando al incómodo juego de la confusión digamos que las protagonistas son Realidad y Ficción como en aquel corto cuento fueron Bohemia y Emoción.
Son las almas. Son las almas se repite ella una y otra vez.
Para entender que las almas libres son las que eligen y triunfan pero sufren y se derrotan cuando son encerradas.
No lo digas pero sentilo, no lo sientas pero pensame.
Pensame como yo te pienso y decime qué es lo que hay que hacer, aunque no hay respuestas que buscar porque el vuelo de ese pájaro nos contó el final.
Nos dejó ese misterio de pensar donde se fue toda la paz que te contagiaron sus alas.

SENTIR QUE HACEMOS SENTIR



Es muy necesario sentir que hacemos sentir, puede ser la más mínima indiferencia aquello que nos haga sentir desolación. Aunque sepamos que es efímero el sentimiento siempre está la duda que nos declara que en verdad el sentimiento existe en nuestro interior.
El tiempo nos traiciona o nos engaña dejando llevar esta sensación con el viento pero retornándola a la vida cada tanto el corazón se sienta vulnerado.
Mirar con ojos de película a quienes nos rodean, imaginar historias que la cordura destroza de un piedrazo. Es utópico creer que no vendrá más el fantasma del menos, pero si vuelve en cierta forma nos demuestra que somos normales, seres vivientes.. normales.
Increíble pensar que sentirse menor signifique estar en orden y que querer responder a las preguntas de la mente sean la razón por la que estamos y por la que buscamos la transformación del estado gris.
Contradicciones de la vida como el que miente sin querer mentir.

El corto cuento de Bohemia y Emoción.


Bohemia se preguntó si el mundo en el que había nacido era el correcto. Una mañana surgió la cuestión y desde entonces todo lo que se movía a su alrededor parecían ser respuestas a su incertidumbre, nada común por cierto.

Y así, pasaban las mañanas pero Bohemia se volcaba en pensamientos extraños que no quería reconocer, y las respuestas del universo se unían cada vez más para demostrarle que fuera éste su mundo o no, le tocaba estar aquí por alguna específica razón.

Por eso la música de cada mediodía cambiaba de idiomas, de tono, pero todas y cada una de ellas estaba metida en la sangre de Bohemia al punto de borrarse de su memoria en forma de saladas lágrimas o lágrimas saladas. No siempre de tristeza, era simplemente su mejor amiga: Emoción.

Emoción era una nómade tan conocida como una enciclopedia, todos en el mundo la conocían por motivos que nunca reveló. Algunos la adoraban, otros la abusaban y siempre estaban los que la repudiaban... pero Bohemia sentía por Emoción un amor tan inmenso que no entraba en su corazón. Emoción era esa sensación inexplicable que cura pero a la vez enferma, que llora pero a la vez ríe y que ama pero no se sabe qué clase de amor regala en sus caricias.

Entre cuentos de ayer y de mañana, en las noches se contaban pensamientos, Bohemia le expresó con su mirada que algo volaba dentro de su cabeza y que no encontraba la pista para aterrizar. En fin, Emoción simplemente la tomó de las manos, la miró y calló.

Entonces después de un largo, instantáneo pero eterno momento salió de la alfombra una melodía tan intensa como una catarata de algodón y sin palabras pero con significantes sonidos explicó de una vez y sin pudor, que esa sensación se curaría con amor. Le cantó en dolor que llegaría a su vida el Silencio y que con el correr de los años comprendería que no hay mejor amigo que uno mismo para compartir sus propios secretos. Aprendería junto con los años y la vejez a leerlo, adorarlo tal como es, sin que los altere la marea interna.. ya saben eso tan difícil de lograr. Le explicó también que las respuestas no siempre deben venir del cielo o de la tierra, a veces simplemente están entre nuestras venas y quieren quedarse ahí hasta morir, sin que nadie jamás las conozca, las interprete y mucho menos su peor pánico: que las juzguen.

Bohemia se dio vuelta, se tapó, abrazó fuertemente a Emoción. En paz con sus pensamientos se entregó a soñar. Y Emoción en un profundo y oscuro suspiro solo la admiró, dejando morir en ese suspiro las hermosas palabras que quería develar.

Dijeron que en el sueño sonaba la canción de la alfombra, y sus respuestas tomaron forma de flor.

Sí, de flor.

Segundo acercamiento.

 No me siento cómoda con lo que voy leyendo a lo largo de los años. Hay un año que no recuerdo bien que pasó, o en realidad sí solo que se m...