miércoles, 2 de septiembre de 2020

Mi cuarentena Septiembre 2020

 Un resumen de mi cuarentena.

Está sin corregir así que si hay errores, sepan perdonar. <3


Entre tantos pensamientos de todos los colores desde el más usado hasta el más rechazado, desde el más negro hasta el más blanco, hoy pensé algo más-


Se trata de que me encontré pensando qué hacer con lo que tengo para dar. Tengo mucho para dar, tengo mucha paz que creo generoso contagiar, tengo muchas ganas de escuchar para volver a liberar, tengo ganas de conocer para crecer. 


Tengo la suerte de haber expandido mucho mis emociones en la pandemia, a través del arte, a través del amor, de la lectura, de mi cuerpo, de la comida, de la música, del aire libre, de los pequeños momentos de “libertad”, de mis amigxs, aprendí a tener y amar gatos. Me he nutrido incluso allá en Marzo cuando me ponía en pedo tristemente en mi casa, bailando sola repitiendo en mi cabeza que algo estaba mal o bien o raro y dudas que terminaron siendo una puerta nueva a la intimidad.. pero a la verdadera intimidad. 


Aprendí a reírme sola, en voz alta.


De repente me siento todos los días a escucharme, a interpretarme y cada vez con menos miedo y cada vez nutriéndome más de mi. He logrado finalmente después de 30 años conciliar con la paciencia, en pensamiento (DESPUÉS DE MUCHAS CRISIS).


Tengo la fortuna de haber aprendido a expresarme y lograr que me entiendan, a veces calmando eso la ansiedad, otras veces llevándome a lugares muchísimos más arriesgados de mi mente. 

Aprendí a divertirme, hasta a veces llegué a la conclusión que ya no me daría miedo que se corte la luz.


La política, me superó, las conspiraciones que creé en mi cabeza superaron cualquier película de ficción… o no. Los medios, los medios, los medios. Me lo repito una y otra vez y me consuelo en los medios de simpleza, donde se expresan con vulgaridad y todo lo que queremos decir y repetimos en voz alta por grupos de wsp diariamente hace meses.


Lo único que aprendí de los medios hegemónicos o como carajo quieran decirle a toda la mierda que nos venden, es que somos nuestro peor enemigo. Nos quita paz, nos llena de mierda, de peleas, de mundo irreal, ojo, no hablo de SOLAMENTE de los noticieros que no cumplen ni un segundo su verdadera función en lo socio-cultural sino también involucro a los monotemas, el contenido repetitivo de Messi, Esmeralda Mitre en una y la burbuja pedorra de Boca.


Algunos pensamientos que me sirvieron para estar en esta, fueron darme cuenta que todo pensamiento es válido, que todo tiene alguna solución si se pide ayuda, que las palabras son muy importantes, que hay que ser cariñoso, paciente, ponerse en el lugar de todos. Que nadie tiene más o menos razón, que todos tienen pensamientos válidos porque las puertas cerradas las conocen los que están adentro. 


Lloro a veces por pensar en las personas fóbicas, en las personas abusadas, en las personas adictas, en las personas con hambre, con miedo. La puta madre virus que te re mil parió.


Abrazo a todas esas personas, al menos desde el alma, que llegue.


Hoy fui a terapia y la conclusión fue que desde mi lugar de privilegio mental tengo algo para dar. Así que fui, le llevé ravioles a mi viejo, escuché los redondos mientras caminaba, ya sin miedo y solo sentí que tenía que escribir.

martes, 9 de junio de 2020

Manu

Abrí la ventana para que me entrara el aire fresco que necesito en la espalda, porque cuando me late tanto y tan real el corazón, el cuerpo entra en un estado de calor que me dan ganas de contagiar.
Esa exacta sensación que recuerdo cada vez que tengo frío y entonces todo se calma.

Encontré, sentí y lloro todavía por la emoción que significa cerrar los ojos y sentir que el vacío es un buen plan. Esa certeza que va más allá de los amigos y la hermana y la historia, esa que me hace creer que existe el amor construído y elegido.

Las caídas me hacen sentir intensa, llena de sensaciones y la falta de terapia me desafía a superarme porque algunas veces me animo y cuando no me animo te miro a los ojos y entiendo que no existe maldad. Pero en realidad, es porque tu amor me anima.

Resumo una desordenada frase escribiendo que me hiciste recordar que soy mucho más plena cuando amo, aceptando mi pasado y deseando mi futuro.

No es fácil para mí mostrar debilidad, no es fácil mostrarme cansada pero tus hombros me prometieron una lealtad que comparten con tus ojos y así me duermo todas las noches feliz... acordándome de la profundidad de tus ojos.

Esos ojos negros que tienen un universo que vos junto a tu hermoso y respetado silencio hacen que pueda bailar hasta el ser más tímido de la existencia e incluso contagian la seguridad y afirman que cuando hay verdad y transparencia, todo funciona porque somos lo que queremos ser.

Tengo la fortuna de conocer la profundidad de esa mirada porque realmente te miro cada vez que te miro.

Tengo la alegría de tomar tu mirada como un regalo que la vida o el destino me dio, después de tanto vivir... encontré el sentido y entonces me regocijo con saber que algo bueno sucedió en mi historia porque no podés ser una casualidad tan espectacular.

 El sentido donde la música significa realmente un puente de palabras y emociones, donde el físico se transforma por sensaciones y donde la realidad se mezcla con un sueño por la vorágine de la sensibilidad.

Tu amor logró mi independencia en su máximo explendor.
¿ Hay acaso un piropo más precioso?

Los abismos tienen un sabor de adrenalina tranquila porque sé que en tus palabras y en tus brazos siempre se encuentra la respuesta. Sacándote la presión de que suceda.. quiero decirte que por inercia o naturaleza, sucede.

Tenemos la magia de compartir nuestras pasiones y respetarnos.
Tenemos la inocencia de un primer amor.
Tenemos el miedo de adolecer.
Tengo el miedo de no hacerte sentir.
Tengo la suerte de admirarte.

Nos malcriamos con comida por delivery sintiendo el significado de esa caricia, pero sabemos que tenemos la magia de lo que pasa cuando nos miramos.

Me enseñaste el preciado regalo de la intimidad, gracias al enorme espacio que tiene tu corazón, tu mirada y tu verdad.

Puedo sentirte con solo pensarte y te mostré los callos de mis pies.
Me inmunicé a la alergia de los gatos porque sos amor.

Entiendo tu lenguaje y vos mi cabeza, no tengo miedo porque tu amor y tus ojos me potencian.

Entiendo los sentidos enamorada, amaneciendo con ganas de crecer y amándome todas las mañanas por tu hermosa forma de amar.

Te amo Manu.


lunes, 11 de mayo de 2020

12/05/2020

Donde veo sombras, veo más el sol.
Titilan, bailan o se ponen a dar paz.


Eso que está ahí lo escribí en algún momento que no se cuando ni como..pero está-
Terminé de ver el último corto del Axel y una charla hermosa con el Martín y un día divino con el Manu y unos videos cuando el Pedro era bebé y yo le cantaba.. entonces antes de dormir necesité escribir un poco porque son todas fuentes sinceras de emoción y motivación.

A veces las palabras están demás o no son suficientes y entre esa dicotomía existo loca, llena de recuerdos que interrumpen mi presente pero solo para hacerlos tropezar. Me acuerdo de mi mamá tipeando en su laburo sin mirar el teclado y todavía no lo puedo lograr.

Hoy puedo ver los recuerdos como mujer entonces pienso a mi mamá y me emociono.
Hoy puedo volver a amar y me emociono más, porque aunque prometí no ahogarme nunca más.. puntos suspensivos.

La poesía me queda grande, pero la amo.
Escucho, siempre atenta y creo en emociones donde existen intenciones.

El Malbec me empalaga pero si es un buen momento, lo disfruto y lo entiendo como dulce y empalagoza que soy.

Escribir con un desorden determina un orden paradójico que me gusta y me caracteriza, viendo y percibiendo demasiado (a veces demasiado) todo lo que me rodea todo el tiempo.

La luz del otoño en mi casa tiene un tinte de nostalgia y ganas de vivir que envidiría si no fuera mío. Me gusta pensar que las cosas se escriben para desenredar y me ilusiona pensar que el arte se contagia y jamás se envidia.

Me intriga cuál es la analogía de la comida en la vida, cualés son los pensamientos que no puedo controlar pero prefiero degustar la comida y arrebatar la intriga con una sonrisa.

Soy dependiente de mi paz mental, pero al final; ¿quién no es pendiente de su paz?
Bueno, a veces soy esclava de mi paz.

Tengo recuerdos que me hacen llorar pero después de un rato me motivan.

Hace unos meses en la playa con el sol en la cara, hace otros meses (varios) peleando por una seguridad que me enseñó a no mentirme nunca más y hace unos meses más cercanos y llenos entendiendo que mi sangre es dar y amar.

Los paradigmas me tienen harta, me enroscan pero no los quiero más.

La sopa me gusta de verdura y con un poco de fideos, me fascina el guiso y el olor a porro a la mañana.

Mi fantasía es bailar sin vergüenza y cantar sin querer afinar.

No tengo graves problemas, soy realmente feliz porque me despierto amando la vida y queriendo saber más. Siempre quiero saber más.

Me olvidé de lo que quería decir en un principio pero se que se trata de admiración, agradecimiento y orgullo... y con eso.. para qué más.


jueves, 2 de abril de 2020

Dos de Abril, 2020

Estuve en la tarde reunida con mis amigos de trabajo de todo América desde Canadá hasta nosotras, el sur de Argentina.
Saqué conclusiones cada vez más aterradoras sobre la realidad que vivimos como pueblo
y además como latinoamericanos y me sentí privilegiada como portadora y receptora de mucha información “confidencial”, no porque el contenido lo sea sino porque es limitada la información para no aumentar la psicosis de quienes podemos entender.
Me desespera mucho escuchar distintas realidades (agradezco o padezco a veces), toda la población a nivel mundial que no entiende e ignora en el sentido de la palabra; IGNORA como consecuencia de una extrema marginalidad la realidad que estamos viviendo.
Me siento derrotada por no poder salir a salvar gente y por no poder advertir que vivimos dentro de un privilegio que nos va a terminar castigando.
Me siento derrotada por enterarme realidades de mierda por ser parte una mínima realidad mundial que puede acceder pero sino.. ¿El foco quién carajo lo prende?

Me asusta no ser consciente y no ser capaz de enumerar las consecuencias mundanas *mundiales* de todo lo que arrastra esta puta guerra que deberíamos haber percatado todas las veces que vimos chinos con barbijo caminando por la calle.

Me río de mí misma, me burlo de mi misma desde un sillón.. bacana, horrible, viéndome como latina (quizás tarde) atendiendo consecuencias sociales desde la persona sin defensas que tiene que tomar un bondi para una quimio hasta el que ni siquiera comprende cómo lavarse las manos o lo entiende pero no sabe cómo o no tiene con qué.

Me siento sucia por quejarme de un mal internet,
me siento egoísta por no explicar lo que me pasa pero me siento una loca por compartir las miles de teorías que tengo guardadas en el alma y quiero gritar.

Los medios consecuentes de un gobierno que los obliga a  callar realidades (para variar); gente sin una frontera en donde resguardarse y yo quejándome porque un milico me pregunta dónde voy.

Que pelotuda me siento.
Que afortunada soy.
Un sinsentido pedorro todo esto porque al fin somos materia que se degrada en ambiciones del poder.

Abrazo al que tenga miedo.
Acompaño a quien esté solo.
Entiendo a las mentes viciosas de saber, les deseo paz, descanso y al ignorante le pido perdón por ignorar.

lunes, 23 de marzo de 2020

Descriteriada en cuarentena.

Cuando se confirmó lo del aislamiento no parecía tan grave, sonaba raro y la sensación de seguir una orden con tono de urgencia era algo que en un contexto de adultez, jamás se había hecho presente. 
La ansiedad entró como emoción protagonista de la situación, acompañada por un silencio vecinal que le daba el tono perfecto entre suspenso y pronta caída.

La sensación en mi cabeza fue como un segundo de pausa donde se abrió un portal de teorías conspirativas, guerras sociales, posibles contraguerras, ¿quien sufre más, quien sufre menos?, ¿Cómo sigue?, ¿Quién está detrás? , no vi a mi mamá, no lavé la ropa, la cana, las calles, el miedo, la confianza, la posibilidad de comprender un compromiso social que supera las diferencias sociales y políticas, no tengo yerba ni puchos y así, todo así en un segundo. 

Como todo pensamiento fugaz: llega, desarma y desaparece dejando secuelas en el ánimo que dan vueltas hasta la próxima inquietud.

El tiempo pasa y es difícil en tiempos de pantalla imaginarnos en un concepto familiar al "asilamiento" y es inmenente la necesidad inconsciente que sale por los poros de escapar a la montaña o salir a caminar como acto reflejo instantáneo al saber que de verdad, no se puede salir.

Es el momento clave para las mentes despiertas controlarse y superarse sin exceder o excediendo los límites ya conocidos y para las mentes quietas amigarse con la creatividad. Es el momento de aprender a filtrar todo lo que las redes nos van a ofrecer para poder determinar nosotros realmente qué es lo que queremos consumir y sentirnos victoriosos al usar inernet como una herramienta que impulse en verdadero bienestar. Bienestar mental, físico, desprejuiciado y amable.

Algún análisis vago; 

 El ridículo empieza lentamente a desparecer en la lista de miedos, porque como consecuencia de no estar compartiendo un mismo espacio, quien no racciona a tu acción no hace notable lo que piensa cuando te ve.

El contenido empieza a ser administrado porque empezamos a entender que tenemos que racionar por primera vez en muchos años de libertinaje. Por contenido digo; la inspiración, la soda, las reflexiones, las películas, los juegos, las video llamadas, los puchos, la droga y las verduras.

El sexo es recibido con paciencia y respetando su proceso porque no hay que ir a nungún lugar después, solo hay que abrazarse y preguntarse qué comer.

Y me pasa con varias cotidianeidades que me encantaría listar pero me leo y solamente pienso en "aislamiento privilegiado" y mientras intento pensar cómo continuar con esa idea me interrumpo pensando que mi aislamiento no es privilegiado; porque el aislamiento de por sí es un método de tortura, y aún así teniendo las comodidades más monáquircas, porque en tiempos de guerra el agua caliente, el gas e internet son de la realeza, me enfrento a un desafío del que no puedo escapar que es la soledad; es decir yo contra yo. 

Claro está que la guerra se puede tornar muy divertida considerando las habilidades de la creatividad y la información como armas letales, pero es inevitable la contrapartida en algún momento de silencio o cuando crujen las paredes. Es ahí el desafío de quedarse, cuando el entretenimiento para, cuando estamos en la pura realidad y decidimos si usar la plabra equilibrio, elevación, aburrimiento o desolación.

Mi texto carece de criterio.



lunes, 9 de marzo de 2020

Otra muerta más.


No me alcanza con marchar, con escribir.
Un día lleno de angustia, al borde de las lágrimas como estado permanente.
No se van las ganas de llorar, la bronca y la mirada para abajo por una muerta más.
Pasan 5 minutos y cuando vuelvo a abrir el diario, hay otra noticia más, hay otra desaparecida más o el video de como tiran a la basura los pedacitos de una más.
Quiero hablar del tema y por suerte hoy tengo terapia pero todos los que me rodean parecen estar muy hundidos en la rutina de un lunes cualquiera.

Estoy enojada, estoy triste y quiero que me abrace fuerte alguien que entienda esta horrible sensación.
A veces pienso que son tantas las noticas, que se acostumbran a poner en el podio un caso por día para dejar atrás el caso de ayer y el de antes de ayer o el de esa misma mañana. Quiero más fotos de los asesinos, quiero más justicia y menos dolor.

Los medios masivos no están involucrados correctamente en la causa porque una víctima que denuncia bajo ningún punto de vista “avisó y murió igual”. Acá existió una víctima que DENUNCIÓ, FUE IGNORADA Y LA MATARON. Es muy grande la diferencia, son pocas las que se animan a pedir ayuda, y cuando lo hacen..¿? NADA. Como respuesta al miedo, al horror: NADA.

Me sorprende la sorpresa de los que no entienden como puede afectar mi humor y mi conducta escuchar audios de una piba pidiendo ayuda y entregándose ante la indiferencia del estado, la policía y un juez que no entiendo por qué carajo es juez.

Me identifico, me duele, me llena de bronca aún más después de un día como ayer que leí mensajes del “día de la mujer” a través de los cuales me di cuenta que estamos a años luz de entender que el concepto ideal y la lucha en sus bases se trata de separar a la mujer de las pretensiones impuestas por la sociedad y la cultura y el horrible patriarcado.

-"Siempre fuertes, valientes y hermosas".
-"Si le das esperma, te dará un hijo" 
- "Si le das una casa, hará un hogar"
-"Sin mujeres, no hay revolución"

Yo entre espantada y respirando paciencia, solo en los casos en los que creí que consumir mi tiempo en palabras valdría la pena, traté de explicar que culpa de esos conceptos de mierda es que estamos todas condenadas a un estigma que no somos lo cual trae consecuencias muchísimo más graves y tristes de lo que cuaquiera puede imaginar. 

¿Cuántas mujeres sienten que su vida fracasó por no cumplir esos requisitos impuestos por el patriarcado? ¿Alguien está alerta a los niveles de frustración y depresión a los que puede llegar una mujer marginada injustamente (y por toda una sociedad) por no "cumplir" con el esquema que se espera de ella? Por otro lado y por suerte cuántas mujeres nos despertamos y nos dimos cuenta que NO QUEREMOS dar un/a hije a cambio de semen, ni ser el reflejo de "la valiente que puede contra todo" y mucho menos ser víctima diaria de comentarios e incomodidades. 

Una nota para que se entienda; Eso no nos hace hermosas, nos agota. No somos siempre fuertes, no siempre "sacamos ganas de no se donde", a ver si queda claro: no nos pone contentas marchar por femicidios, nos llena de dolor. No confundan la emoción de encontrarse en un sentimiento con alguien que lo siente igual identificándonos sin tener que hablar a una fiesta de feministas en tetas. 
NO. Nos gustaría no tener que salir a las calles a pedir que nos dejen de matar. 

¿Cuánto falta para terminar con esta mierda? 
No quiero que todos los días pasen como uno más, porque no son uno más. 
Porque esta realidad de mierda, de asesinatos en serie nos pasa, porque lo siento cerca, porque es injusto y quiero salir corriendo a los brazos de un manto protector.
Porque me siento incómoda con el mundo de hoy.
Porque nos siguen matando todos los días.
Porque tengo pánico a la resignación que escuché en los audios de Fátima. 

¿Quién quiere traer un/a hije al mundo que puede quedar sin mamá en cualquier momento por algún loquito que la quiso empalar y la tiró por ahí?
Estamos cansadas de estar expuestas solo por existir.
Estamos hartas de vivir con miedo.
Estoy cansada de avisar cuando llego y preocuparme si me quedo sin batería.
Estoy cansada de pensar si puedo caminar o no hacia un lugar y si decido hacerlo, analizar la ruta más segura para no desaparecer.

Me da miedo dormir con la ventana abierta, no porque me entren a robar, sino porque sé todo lo que me puede pasar y lo poco que le puede pasar al que me haga todo eso que sé que me puede pasar.

Hace años dejé de sentirme ajena a este riesgo que vivmos las mujeres todos los días de la vida.
 Acá ninguna deja de ser víctima, es algo que nos abarca a todas las mujeres: ricas, pobres, de todas las edades, de todas las ciudades, de todas las provincias y en cualquier condición. Solo y exclusivamente por el hecho de ser mujer.

Nos abrazo, nos lloro otra vez más.

Segundo acercamiento.

 No me siento cómoda con lo que voy leyendo a lo largo de los años. Hay un año que no recuerdo bien que pasó, o en realidad sí solo que se m...