creímos que era fin de lo que comenzó.
Pero inevitablemente cuando veo tus ojos,
se que no mienten.
No me olvidan aunque quieras
y me reafirman que esta historia
bohemia, viva y efímera
sigue latiendo en la corriente
de nuestros deseos.
Me intriga, me sorprende.
Confiando en lo que siento,
separando lo que tengo.
Olvidando a mi culpa.
Y tentando a tu razón.
Ya no volás con la misma velocidad
en la bajada libre de nuestras miradas.
Ya no está tan lejos tu razón.
Ya no vive en vos el enojo por querer y no poder-
Pero aún así,
no hay viento ni tormenta
que alejen lo que tus ojos me quieren decir.
Quizás será un juego eterno
entre ellos y yo.
Quizás algún día te olvides del mundo
y te acuerdes de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario