Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad
Que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar.
No sé escribir novela rosa, me sale negra. Lo intento, pero cada página me sale más negra.
jueves, 26 de octubre de 2017
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